Entre dos aguas

Caminar o correr, conocer o ignorar, reprimir o entregar… casi siempre pareciera que estuviésemos expuestos a fuerzas tirantes y opuestas. El trabajo y la diversión, la razón o la espiritualidad, ¡tantas cosas!

En algunos casos creemos tener el control y podemos escoger libremente, en otros no. Lo cierto es que muchas veces permitimos que las fuerzas o influencias externas se filtren en nuestro interior, haciendo de las suyas en nuestro templo más sagrado.

Se vienen unos días libres por las fiestas de Pascua o Semana Santa. Como todas las vacaciones, son una buena oportunidad para desconectar y evaluar. ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Nos sentimos bien al final del día? ¿Qué tanto peso le damos a las preocupaciones?

El arriba firmante no conoce fórmulas. Creo que cada quien es su mejor maestro, y ahí sí me atrevo a proponer algunas opciones para “limpiar la morada” un poco, y permitir que el instinto nos lleve al lugar que mejor nos convenga.

Haz yoga: clásico. El principio básico es el de equilibrio cuerpo-mente. Durante la práctica, tu cuerpo no sólo te va señalando qué áreas tienes descuidadas, sino que por algún misterioso camino se van iluminando o aligerando zonas emocionales –por llamarlas de alguna manera- que se compaginan con el trabajo que hagas con tu cuerpo. Al final construyes resistencia en cada uno.

Medita. Se ha dicho varias veces en esta página. Es como barrer la mente, quitar la maleza. De nuevo: inhala en 5 segundos, retén 5 segundos, exhala en 5 segundos, espera 5 segundos, y vuelta a empezar. Por varios minutos. Pensando única y exclusivamente en el aire que entra y sale de tu cuerpo.

Diviértete. Es alimento para tu mente, o tu alma. Le da gasolina a la máquina. Haz lo que te gusta, por lo menos una vez, así sea solo.

Papel y lápiz. Bien sea para escribir tus sueños, llevar un diario, anotar frases inspiradoras… La palabra escrita puede conjurar lo que llevas por dentro. Sácalo y guárdalo. Probablemente te sorprenda (positiva o negativamente) cuando lo vuelvas a leer. Decide por ti mismo.

 



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