Errar es de humanos

Esta frase es dicha muy a menudo en distintas circunstancias, a manera de excusa para justificar una acción que repetimos y que sabemos que generó sensaciones de malestar o en ocasiones un daño evidente.

Sin embargo, los animales cometen errores también, se equivocan y aprenden su lección y casi como un reflejo aprenden a evitar pasar por esas circunstancias nuevamente. Entonces, ¿qué nos hace diferentes de los animales? ¿Acaso aprendemos de la misma manera que ellos?

Desde mi percepción y apreciación, nos diferencia —y vuelvo a mencionar otro refrán usado a modo de justificación/reproche— que «el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra». Qué coincidente y a la vez contradictorio este refrán con el que titula este post.

A diferencia de los animales, el hombre tiene el libre albedrío de reconocer la situación y cambiar su conducta o seguirla repitiendo sin ningún tipo de conciencia. Es importante comenzar a trabajar en nosotros mismos a diario, analizarnos a menudo y buscar crear conciencia de aquellas acciones o conductas que hemos estado haciendo y perjudicando a otros, para poder generar un cambio en pro de nosotros y nuestras relaciones con otros.

Al estar bien conmigo estoy bien con mi entorno. Algunas veces estas conductas provienen de alguna situación pasada que me genera malestar, y que no he sabido trascender para cambiar esa misma conducta hacia los demás. Si me conozco, sabré cómo he actuado en ocasiones anteriores y podré modificar esta manera de actuar.

Te invito a evaluar tu conducta en ciertas situaciones que han podido generar conflicto y preguntarte: ¿cómo puedo hacerlo diferente de ahora en adelante?

Me disculpo por cualquier error cometido en este texto pero… errar es de humanos.



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