Errores que no debes cometer en tu relación

Estoy en la segunda década de matrimonio y puede sonar que son muchos años, y si es verdad; lo son. Todos ellos han sido maravillosos, sin embargo han existido momentos terribles, como en el que estuve a punto de perderlo todo.

La mayoría de los matrimonios tienen problemas. no existe un matrimonio perfecto. Como dice un amigo, el que piensas que es el mejor y no tiene nada malo; ese esposo al menos tiene olor en los pies o mal aliento.

Cuando un matrimonio pone en el tapete de su hogar la palabra “Divorcio”, quiere decir que las cosas no marchan muy bien.

En mi hogar, hace años esa palabra era el detonante para terminar una discusión. No había acuerdo, no había diálogo y mucho menos conciliación, a la menor diferencia: “Me Divorcio”.

Muchos afirman que nada, ni nadie es eterno en el mundo como dice Darío Gómez y Tito Rojas, que todo llega a su final y de esta manera el matrimonio que no funciona debe terminarse.

Mis padres lucharon juntos durante toda su vida, hasta que papá partió con Dios. Era mi primera imagen, mis suegros se separaron a la mitad del camino y mi suegro comenzó otra vida, esos eran los dos modelos de familia que teníamos cuando comenzamos nuestro hogar.

La juventud, la inexperiencia y falta de carácter fueron comiendo poco a poco los cimientos hasta que surgieron los primeros problemas, los cuales no fueron tratados y terminaron carcomiendo por completo las bases, por lo que era evidente que lo construido se caería, y sí no lo destruiríamos nosotros.

Muchos matrimonios suelen terminarse antes de los 7 años, los primeros años son una etapa difícil para muchos, sino se ha superado la crisis de los 3 años cuando pasamos a la transición del enamoramiento y comenzamos a verlo todo con una visión más clara, esa realidad puede un golpe duro y fatal si estamos preparados.

La crisis no es el fin del amor, se trata de descubrir verdades y ver realidades, saber que las mariposas en el estómago en algún momento duermen y mientras ellas descansan, la realidad que vemos puede ser dura, nos damos cuenta que no todo es blanco o negro, pasional o aburrido. La rutina es bonita porque son los hábitos los que unen a la pareja. Pero también es importante romper con esa rutina de vez en cuando para redescubrir la diversión con el otro y no dejar que la rutina de paso a la indiferencia.

Si valoramos lo suficiente a nuestra pareja y actuamos con inteligencia, podremos hacer que nuestro matrimonio perdure hasta que la muerte nos separe, como el caso de mis padres. Por eso es tan importante conocer las principales causas de ruptura matrimonial y estar atentos para que la relación no se deteriore y termine destruyéndose.

Quiero compartir algunos errores que cometí en mi primera década matrimonial que estoy seguro, si te cuidas de ellos podrán ayudarte a prevenir muchos males y salvar tu matrimonio, no esperes a estar a punto de perderlo para comenzar a cambiar, desde hoy comienza hacer los ajustes necesarios y verás los resultados.

Si creías que el mayor problema de las parejas es la infidelidad, estás en lo correcto. “La tercera persona en la cama” del matrimonio es la una de las peores tragedias matrimoniales, algunos no superan la infidelidad, otros viven una vida llena de recuerdos dolorosos y desconfianza, y una pequeña parte logra superarlas y avanzar.  Si tu matrimonio ha pasado, o está pasando por aquí, quiero decirte que no todo está acabado. Hay tres consejos claves para ir avanzado en una restauración matrimonial: comunicación, confianza y compresión, tres C que te ayudarán a seguir adelante.

La tercera persona, pero no en la cama, es otro detonante de los divorcios. La familia, amigos, suegras, suegros y hasta animales pueden ser un agente de distorsión. Si no te llevas con los familiares, puede ser causa hasta de divorcio. No amar a quienes tu pareja ama puede ser considerado como traición, aunque en ciertas oportunidades algunos familiares son insoportables y no ayudan en nada, eso te obligará a ser sabio, inteligente y actuar con paciencia para ganar su confianza e intentar tener un matrimonio en paz. Algunos consejos: astucia, perspicacia y mucha paciencia.

La incompatibilidad de caracteres que muchos llaman, es una de las razones por las que muchos matrimonios se terminan, hace que la relación no avance. Cuando comenzamos a conocernos percibimos que los intereses son diferentes, los gustos varían y hasta las metas y anhelos van en direcciones opuestas. Podría ser un detonante para el divorcio. Es importante en este punto recordar los intereses que les unieron, los gustos que les atrajo y la pega que logró amalgamarlos en un altar, de seguro hay muchas cosas en común que se han perdido por la tiranía de lo urgente y la naturaleza individualista del ser humano. Un consejo importante: hacer una lista de lo que les une y comenzar a trabajar en cada punto de la lista.

Las Inseguridades pasadas pueden aparecer en cualquier momento y como un fantasma pueden asustar hasta la muerte la relación. Miedos, problemas de definición de roles, diferencias de sueldos, mejores trabajos, cualquier cosa que te haga sentir insegura puede ser un detonante para que surjan problemas. Es importante manejar la confianza en sí mismos y la confianza en el otro para mantener un clima acorde en la relación.

No cuidar la apariencia es uno de los detonantes a la infidelidad, si bien es cierto no es causa tan fuerte de divorcio, conduce rápidamente a las discusiones y a mirar a otros lados, dando paso a la infidelidad. Es importante cepillarse, bañarse, afeitarse, cuidarte de no ganar peso, peinarte, vestirte bien, usar colonia o perfume, o tener cuidado de la apariencia física, eso evitará que tu pareja mire a otros lados y además hará de la sexualidad una experiencia placentera.

Hablar demasiado del pasado puede ser fatal para no dejar paso al futuro. Recordar o mencionar relaciones anteriores es un grave error. Algunos dicen… al pasado, pisado; y así realmente debe ser tu matrimonio. Es cierto que en algunos momentos surgirán conversaciones del pasado que deben ser habladas para aclarar o sanar, pero si lo haces todo el tiempo, tu matrimonio podría ser pasado también.

Tal vez hayan más errores a evitar, la lista puede ser interminable, sin embargo vale la pena luchar por lo que amamos. Vale la pena luchar por tu familia.

Hoy en día la familia es el motor que impulsa a las personas a seguir adelante, es el consuelo y esperanza para seguir adelante, después de las largas jornadas diarias en la calle, la familia viene a ser ese bálsamo que necesitamos, ese bastión que seguirá sembrando esperanza, valor y fe en Dios.

Hoy te animo evitar los errores que pueden destruir tu matrimonio y luchar por una familia sólida, sana y llena de esperanza. Nuestra nación será diferente si luchamos por la familia y hacemos que cada una de esas familias se convierta en los pilares de una nueva generación. Juntos podemos cambiar la historia de nuestra nación y esa historia comienza en nuestro hogar.

Tu amigo;

@norbeyrodriguez

www.doctorfamilia.com.ve



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