¿Es coherente perdonar y desear justicia?

¿Es coherente perdonar y desear justicia?

Esta pregunta me la hizo mi hijo, muy interesado en el proceso del perdón, tema sobre el cual tenemos tiempo conversando. Me manifestó su inquietud sobre el deseo de justicia, específicamente si ese anhelo de justicia entra o no en contradicción con el perdón.

El perdón no es un sentimiento, es una decisión de dejar ir o sacar de nuestra mente y nuestra alma pensamientos y sentimientos destructivos hacia quien consideramos nos ha hecho daño, eliminando, por lo tanto, cualquier deseo o intención de venganza, pero ¿qué hay con querer justicia?

Perdonar no tiene que ver con amnesia, con olvidar la ofensa, y esto es muy conveniente porque olvidar puede llevar a aceptar la ofensa una y otra vez; perdonar significa liberarte del odio y de la carga que esto significa en tu vida.

El reiniciar o no la relación con quien perdonas es tu decisión, pero no es necesario para perdonar. De hecho, muchas veces es mejor no hacerlo, depende del tipo de agravio como una pareja violenta, una traición grave, etc. Es decir, hay situaciones donde lo mejor que puedes hacer es aprender la lección y protegerte para evitar nuevos ataques, pero dejando ir el rencor.

Perdonar, entonces, no implica necesariamente abandonar el deseo de justicia, pero sí dejar ir el deseo de venganza o cualquier comportamiento destructivo. Incluso, si consideras necesario o favorable que haya justicia, necesitas soltar cualquier pensamiento obsesivo sobre esto porque, entonces, habría allí un deseo de venganza, y eso definitivamente no es perdón y terminaría envenenándote a ti.

En conclusión, perdonar es un proceso que puede no ser inmediato, pero sí absolutamente necesario para tu bienestar emocional, en el cual dejas ir pensamientos destructivos. Es un proceso interno, por lo que no implica que debas manifestarle tu perdón a la persona. Lo necesario es que puedas sentirlo haciendo uso de la compasión, es decir, esa persona hizo lo que hizo porque es eso lo que tiene para dar producto de su historia y sus creencias. Le toca a esa persona aprender o no, recibir justicia o no, y si bien puedes anhelar que eso sea así, déjalo ir que ya la vida se encargará.

Recuerda que solo desde el amor y la humildad puedes ser capaz de perdonar. El perdón no solo te libera, sino que te hace crecer como ser humano y espiritual que eres y recordar que debemos perdonar para ser perdonados.

Image by Tú Anh from Pixabay



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