¿Es necesario tener un maestro espiritual?

En sánscrito, la palabra Gurú significa “removedor de oscuridad”. Un Gurú no necesariamente es una persona, es un principio que puede permear muchos aspectos de nuestra vida.

Nuestro primer Gurú fue nuestra madre, quien nos llevó de la oscuridad del útero a la luz del mundo. Gracias a nuestro nacimiento podemos tener las experiencias y aprendizajes que tenemos en la vida.

Hemos tenido Gurús en muchos ámbitos: en el colegio, universidad, en deportes, música y otras disciplinas. Inclusive podemos tener gurús entre nuestros hermanos, amigos o inclusive enemigos. De hecho, nuestra vida está llena de oportunidades para aprender. Solo tenemos que afinar nuestros ojos para verlas.

Es interesante que muchos hemos visto con desconfianza tener un Gurú espiritual. Quizás por algunos casos de personas con intenciones poco claras, se pierde la confianza hacia un rol muy valioso en la vida: una guía para estar cada vez más conectado con nosotros mismos.

sri_sri_ravi_shankar_official_pictureSi quisiera ir a un lugar por primera vez, preguntaría la dirección y lo buscaría en el mapa. Seguramente pida indicaciones al acercarme al sitio. Si necesitamos indicaciones para llegar a cualquier lugar, ¿no es razonable pedir indicaciones para llegar a un lugar tan sutil como nuestra propia existencia atravesando pensamientos, emociones y conceptos?

Es imposible que una cuchara pueda recoger el océano. De la misma manera, nuestro intelecto no puede entender nuestra existencia. Necesitamos realizar ese viaje desde el concepto a la experiencia. Parece fácil pero requiere de una gran intención, perseverancia y de alguien que nos guíe en el camino.

Un verdadero Gurú es como el océano, está disponible para lo que se necesite. Depende de cada uno de nosotros si lo aprovechamos para mirarlo desde lejos, mojarnos los pies o sumergirnos en las profundidades y encontrar grandes tesoros.



Deja tus comentarios aquí: