¿Es posible un menú especial en un restaurante regular?

¿Es posible un menú especial en un restaurante regular?

Cuando una persona sujeta a un régimen especial de alimentación como intolerancia a la lactosa, celiaquía, diabetes o alergias alimentarias, comen fuera de casa, tienen que confiar en el personal del establecimiento para conseguir la información necesaria y pedir los platos sin peligro para su salud.

Educación y trabajo en equipo son claves para un servicio seguro para este tipo de clientes. Todo el personal (incluyendo jefes de servicio, mesoneros, personal de cocina y personal auxiliar) tendrá que familiarizarse con las necesidades relacionadas con cada condición y la forma adecuada de resolver las dudas de los clientes.

En retribución, debe saber que estos clientes son extremadamente fieles y su recomendación es respetada por la comunidad. Como para la mayoría la falta de información y conocimiento de su condición significa estar restringido a comer en casa o llevar su Lonchera a todo sitio que van, cuando estas personas encuentran un establecimiento que se adapta con seguridad a sus necesidades, no solo se convierten en clientes regulares y frecuentes, sino que escogen este lugar para llevar la familia y los amigos. Por lo tanto, el establecimiento que dispone de este rasgo distintivo tiene una ventaja competitiva respecto a otros establecimientos que no presentan una oferta adaptada al colectivo sujeto a régimen especial de alimentación, ya que tiene un mercado potencial más amplio y exclusivo.

Pero hay que tomarse muy en serio el asunto, ya que pequeñas e invisibles trazas del ingrediente prohibido pueden ser muy perjudiciales. Deben seguirse determinados procedimientos para asegurarse que no hay contaminación cruzada ni fuentes ocultas y que todo el personal es consciente de lo que debe hacer para prevenirlos.

Lo ideal, es que todo el personal reciba información relacionada con cada condición, por ejemplo, si se van a servir platos aptos para celiacos, el equipo de trabajo debe conocer cuales alimentos contienen gluten y cuales platos del menú son aptos para este comensal. De igual forma, si el comensal es intolerante a la lactosa, el mesonero debe saber cuales platos contienen derivados lácteos y así con otros productos como mariscos y nueces, entre otros.

Evidentemente esto requiere dedicar un buen tiempo a la formación de su personal, pero créame esto se verá recompensado con la satisfacción de sus clientes y en su recomendación y retorno frecuente.

El paso siguiente es analizar los recursos de cada establecimiento, tanto materiales como humanos. Usted podría comenzar ofreciendo uno o dos platos especialmente dirigidos a las personas celiacas, alérgicas o con algún tipo de régimen especial de alimentación. Luego, podrá evaluar si la oferta del Restaurant admite adaptaciones en caso de tener clientes con requerimientos especiales, por ejemplo, cambiar unos crotones de pan por unas almendras fileteadas (celiacos) o eliminar el maní en caso de alergias.

Puede parecer complicado al principio, pero la verdad es que con unos pocos ajustes bien hechos y con la orientación adecuada, cualquier establecimiento de comida puede estar en la posibilidad de ofrecer un plato o un menú completo para aquellas personas que por salud, deben restringir algunos ingredientes de su plan de alimentación. Si necesita más información, no dude en contactarme, será bueno para usted y para su negocio. ¡Hasta la próxima!



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