¿Es sano después de una pelea actuar como si no hubiera pasado nada?

Una de las conductas evasivas frecuentes que pueden presentar las personas es precisamente actuar como si nada hubiera pasado después de una discusión.  El impacto de esta evasión depende del conflicto, si estamos hablando de una bobada realmente no afecta mucho pero, cuando se ofende y lastima al otro, el actuar como si no pasó nada no es la vía más sana.

Traté un caso en terapia donde una paciente me decía que su mamá tiene episodios donde le grita y le dice cosas muy hirientes y, que luego comienza a actuar como si esa discusión nunca hubiese ocurrido lo cual la desconcierta mucho. Ella me cuenta que esta conducta de su mamá es extensiva al resto de las personas con las que convive y que no está consciente o por lo menos no manifiesta estarlo sobre el daño que hace, pero que ella confía que en sus momentos de soledad se dé cuenta de las heridas que causa; la paciente no logra provocar la conversación con su madre ya que esto la vuelve a poner a la defensiva.

Ante estos hechos resulta difícil ayudar a la madre porque parece no estar consciente de lo que hace y menos aún (por supuesto) considera que necesita ayuda, de modo que mi trabajo es en relación con la hija. Le explico que estos estallidos emocionales de enojo, suelen ser conductas de defensa para no reconocer el miedo y la tristeza que enmascaran; que detrás de esa mujer que grita hay un ser triste y temeroso y que desde esa óptica pueda verla con compasión y no desde el resentimiento.

Con este ejemplo quiero mostrarte que lo primero que deberíamos evitar a toda costa es lastimar a quienes amamos cuando  se presentan diferencias, que desde el amor, el respeto  y la comunicación, se pueden resolver, y que si los ánimos están muy caldeados pues es mejor esperar a que emocionalmente estemos calmados para hacerlo. Ahora bien, si ocurre que, no podemos controlarnos en algún momento y “estallamos”, ten presente que de tu boca pueden salir palabras en extremo hirientes y que lamentablemente no pueden recogerse, palabras que marcan con la misma fuerza que un latigazo en la piel o, quizás peor.

Por esto mismo es totalmente contraproducente actuar como si no hubiese pasado nada porque ¡sí pasó! y si bien, como te decía, no puedes recoger lo dicho, puedes y debes curar las heridas, pedir disculpas, lamentar haber perdido el control y conversar tal cual te comenté anteriormente, repito, desde el amor y el respeto con el objetivo de rescatar, jamás de destruir la relación.

Confía en la fuerza inmensa del amor para resolver cualquier diferencia que se presente, incluso en los casos más extremos, esos donde no ves posibilidad de reconciliación, donde el camino sea incluso distanciarte de esa persona que tanto daño te hace porque solo desde el amor te liberas y dejas ir.



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