¿Es verdad que los baños de sauna alargan la vida?

¿Has probado alguna vez un baño de sauna? Estarás de acuerdo conmigo en que es uno de los mejores placeres para el cuerpo que existen.

Esa sensación de bienestar que te recorre toda la espina dorsal y se instala en tu cuello en forma de cosquilleo no se puede comparar ni con el chocolate.

¿Y si además te dijera que tomando sesiones de sauna vives más años?

Echa un ojo a los muchos beneficios de la sauna y entenderás por qué.

Nos ponemos en antecedentes

La sauna (o el sauna, ya que la palabra puede ser masculina o femenina) es una invención de los finlandeses tan común y extendida que allí hay 1 sauna por cada 2,6 habitantes.

Además, la consideran un símbolo nacional. Imagina, ¡la palabra “sauna” es la más común de su idioma! En el único país en el que no lo es la palabra “no”.

Es tan antigua que no se conocen sus orígenes pero su sistema no ha evolucionado mucho.

Hace miles de años eran fosos excavados en el suelo y se usaban para lavar y purificar el cuerpo y el alma. Ahora las hay de muchos más tipos y se usan para muchas más aplicaciones.

Podemos definir la sauna como un espacio cerrado en el que se genera un ambiente muy cálido de entre 70 a 100 grados, especialmente diseñado para sudar a mares.

Los finlandeses sabían que después de un baño de sauna se sentían como nuevos pero no sabían por qué. No se imaginaban que someterse a un calor constante a alta temperatura y sudar mucho iba a aportarles tantos beneficios médicos y estéticos. ¿Sabes cuáles?

Los beneficios que todos conocen

Quienes toman un baño de sauna se sienten más relajados, limpios de tóxicos y más ligeros.

No es casualidad que los beneficios que todo el mundo conoce de la sauna sean la relajación, la desintoxicación corporal y la pérdida de peso.

Esto tiene explicación.

Eliminación del estrés

El calor a alta temperatura produce una pérdida de sensibilidad en los músculos y terminaciones nerviosas que produce una relajación corporal y mental capaz de eliminar el estrés en menos de 15 minutos.

Gritar hasta que tiemblen las paredes es otro método rápido de liberar estrés, pero con la sauna no te expulsan del vecindario.

Desintoxicación

Por otro lado, a través del sudor se expulsan todo tipo de toxinas que vamos incorporando al organismo a través de los alimentos que tomamos y por estar expuestos diariamente a ambientes contaminantes.

Sudando nos limpiamos de metales pesados, de resto de nicotina, de alcohol y de un gran listado de tóxicos que nos van quitando puntos de salud.

¡Solo tienes que ver lo guapas que están las celebrities después de un tratamiento detox! Estar limpio por dentro se nota a la vista.

Pérdida de peso

Por último, el esfuerzo que tiene que hacer el cuerpo para contrarrestar las altas temperaturas produce una pérdida de calorías moderada provocada por un aumento del consumo de energía por parte del organismo.

Lo cierto es que se pierden muchas más calorías con cualquier actividad deportiva y haciendo dieta que con la sauna, pero, curiosamente, este ha sido el beneficio más extendido por todo el mundo.

Los beneficios que casi nadie conoce

¿Los 3 beneficios anteriores son suficientes para incorporar las sesiones de sauna a nuestra rutina semanal?

Ya lo creo que sí.

Solo para eliminar el estrés que acumulamos a diario y poder dormir como un bebé merece la pena.

Los finlandeses sabían lo que hacían, ¡y eso que cuando inventaron la sauna no había atascos kilométricos para llegar al trabajo ni tenían que pedir hipotecas al banco!

No hay duda de que el estrés en la enfermedad del siglo XXI.

Pero ahora viene lo mejor.

Las sesiones de sauna tienen muchos otros beneficios que no son tan conocidos pero que llevan ya mucho tiempo siendo aprovechados por profesionales de todo el mundo para mejorar un montón de problemas médicos y estéticos.

Usos médicos

Si te dieran a elegir entre tomar medicamentos durante toda la vida o relajarte 3 veces en semana en una sauna, ¿qué elegirías?

Yo lo tengo muy claro.

Los medicamentos siempre son más efectivos pero tienen un listado enorme de efectos adversos que hacen que sea conveniente probar primero con otros métodos naturales inofensivos para el organismo.

Para algunos problemas médicos la sauna es ya un sustituto de los fármacos, y para el resto es un complemento ideal que ayuda a reducir los síntomas sin efectos secundarios.

Debes saber que mientras estás disfrutando de una sesión de sauna relajante que te provoca esa sensación de bienestar con cosquillitas por todo el cuerpo que comentamos al principio, también estás consiguiendo lo siguiente:

  • Alivias dolores de todo tipo: De cabeza, de espalda, musculares, articulares…
  • Reduces la hinchazón en músculos y tejidos: Provocada por contusiones, alergias, virus…
  • Curas lesiones musculares: Contracturas, pinzamientos, esguinces, traumatismos…
  • Mejoras la movilidad: Consecuencia de todo lo anterior
  • Reduces la tensión arterial: En personas con hipertensión
  • Mejoras la circulación de la sangre: Llega mejor el riego a todos los tejidos
  • Mejoras la respiración: Hace que llegue más oxígeno a los pulmones
  • Eliminas el colesterol: Ayuda a limpiar las arterias de grasa
  • Aumentas las defensas: Contra alergias, virus, bacterias y microorganismos
  • Mejoras el funcionamiento del hígado: Lo protege y evita problemas hepáticos
  • Mejoras el rendimiento deportivo: Reduce la fatiga y previene lesiones
  • Eliminas el insomnio: Regula los trastornos del sueño

Usos estéticos y psicológicos

Las ventajas no acaban aquí. ¡Los finlandeses y las celebrities lo saben!

Además de reparar el cuerpo por dentro, también lo hace por fuera y se nota. Eso sin contar con la cantidad de beneficios emocionales que aporta.

Con solo 15 minutos de sesión entre 2 y 3 veces en semana los cambios son increíbles.

¿Y cuáles son esos cambios?

En este artículo sobre los beneficios de la sauna, agrupan todos y cada uno de sus beneficios médicos, psicológicos y estéticos, y explican por qué se producen. Una lectura muy recomendable.

Avalada por estudios médicos

Varios estudios demuestran la efectividad de los baños de sauna para prevenir enfermedades cardiovasculares graves y para mejorar la esperanza de vida.

El último, titulado Association Between Sauna Bathing and Fatal Cardiovascular and All-Cause Mortality Events, ha sido publicado por la prestigiosa revista médica JAMA (Journal of the American Medical Association) para el que se han tomado muestras de diferentes poblaciones y se ha analizado la relación entre estas enfermedades y el uso habitual de la sauna.

Además de para prevenir estos problemas, muchos médicos recetan sesiones de sauna para eliminar los síntomas de enfermedades como artritis, fibromialgia, asma, migrañas, alergias, hipertensión, arteriosclerosis, ansiedad y muchas más.

Conclusión

Si ahora te vuelvo a hacer la pregunta de “¿es verdad que los baños de sauna alargan la vida?” ¿qué contestarías?

La respuesta es un sí rotundo.

No es que la sauna por sí sola aumente los años de vida, pero elimina muchos problemas físicos y mentales cuya desaparición hace que vivamos más tiempo y lo hagamos en plenos condiciones.



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