Escucha tu corazón

«Escucha tu corazón» es una frase que, sin duda alguna, hemos escuchado y utilizado en numerosas ocasiones, normalmente cuando estamos discutiendo temas sentimentales, relaciones amorosas o estamos tomando decisiones que cambiarán el curso de nuestras vidas. No obstante, se ha comprobado médicamente que esta misma frase puede producir alivio inmediato del estrés. Así lo afirma la Dra. Martha Howard quien además nos da una prescripción medica de supervivencia a los preparativos navideños.

Las matemáticas son frecuentemente una causa de estrés. Sin embargo, HeartMath (Matemáticas del corazón), instituto científico vanguardista que estudia la conexión entre la mente y el corazón, nos recomienda un camino seguro hacia la paz que funciona rápida y efectivamente; tal y como lo señala la Dra. Martha Howard, directora médica del Wellness Associates de Chicago.

Muchas veces no podemos cambiar los eventos que acontecen en nuestras vidas -las circunstancias estresantes con las que luchamos en el momento, como por ejemplo, los preparativos navideños. Lo que sí podemos cambiar son las respuestas fisiológicas a esas circunstancias que nos producen estrés. Según la Dra. Howard «podemos aliviar el estrés si nos centramos o enfocamos en nuestro corazón para sintonizarnos con su ritmo, que no es lo mismo que sintonizarnos con sus latidos, dicho en otras palabras, no es lo mismo que sintonizarnos con nuestro pulso».

El ritmo de tu corazón, explica la Dra. Howard, está dado por el flujo de señales eléctricas que emite el corazón, esas señales que hacen que tus músculos se contraigan. Eso es lo que se mide en un electrocardiograma (ECG). Como el corazón y el cerebro están conectados, los impulsos nerviosos que se producen en el cerebro naturalmente afectan el ritmo del corazón. Cuando estamos bajo estrés y nuestras neuronas están, lo queramos o no, disparando impulsos, el ritmo de nuestro corazón puede convertirse en un ritmo caótico, desordenado, haciendo también, que nos sintamos caóticos.

El truco, según la Dra. Howard está en sustraer la mente del corazón. Según Howard la manera más fácil y rápida de suavizar el estrés que nos invade: «es enfocándonos; dirigiendo nuestra atención hacia nuestro corazón de forma sincera, auténticamente, no con emociones producidas por el cerebro». Para ello prescribe los siguientes pasos:

  1. Reconoce tus emociones, admite lo que estás sintiendo. Por ejemplo, puedes decirte a ti mismo: «Estoy tan frustrado (a) con esta situación.
  2. Respira. Inhala y exhala lentamente concentrándote en el corazón, como si estuvieses respirando con el corazón.
  3. Imagina que sientes bienestar, que estás relajado, en balance y que estás cuidando muy bien de ti mismo. Por ejemplo, puedes imaginarte abrazando a alguien a quien quieres o a alguien que te ofrece amor y protección.
  4. Afirma que ahora te sientes mucho mejor, relajado. Haz que tu corazón se comunique con tu mente haciéndole saber que te sientes mejor. La mente recibirá ese estimulo.

Particularmente una de las cosas que me gusta hacer cuando me siento estresada es sentarme a tener una conversación de corazón a corazón con una amiga en especial que es muy calmada y centrada. Porque simplemente su presencia me hace sentir aliviada.

escucha-corazon¿Sabías que tu corazón puede literalmente hablar con el corazón de los demás? La ciencia lo ha demostrado. «Los impulsos eléctricos del corazón generan un campo electromagnético que se extiende mucho más allá de nuestros cuerpos. Electrofisiólogos han medido y trazado estos campos electromagnéticos y demuestran que cualquiera que entre en contacto con este campo puede sentirlo, aunque no lo pueda ver».

Considera, por ejemplo, una persona que es muy hostil y se une a un grupo de personas que están reunidas, inmediatamente el grupo se agita, no por lo que esa persona diga, sino simplemente por la sola presencia en el grupo, porque el grupo tiene la capacidad de percibir el ritmo caótico que emiten los impulsos de su corazón. Por el contrario una persona con un corazón que emite un ritmo coherente y calmado puede naturalmente traer calma y tranquilidad a aquellos que se encuentren a su alrededor. Es lo que se conoce como efecto dominó. Probablemente ya sabías de este efecto, lo que ahora está confirmado es que la ciencia puede comprobarlo.

Para mayor información visita www.heartmath.org
La página está en inglés, pero tiene una sección con información en español.



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