¡Eso no fue así, todo es una mentira!

Muchos lo hemos vivido, en un programa de televisión o en una conversación casual, aparece un hecho histórico y alguno de los presentes exclama ¡Eso es mentira, eso no ocurrió así, la realidad es que! e inmediatamente empieza a contarnos su versión -correcta, por supuesto- del hecho.

Existen muchos ejemplos famosos. Uno de los más conocidos es el aterrizaje de los norteamericanos en la Luna en 1969. ¡Eso lo filmaron en el desierto de Nevada para hacer creer al mundo que eran mejor que los rusos, pero todo fue un montaje! Recordemos que la entonces Unión Soviética se había adelantado a los EE.UU. en lo que se refiere a la investigación espacial: lanzaron el primer satélite, el Sputnik, y el primer hombre al espacio: Gagarin. Eso llevó al presidente Kennedy a poner el reto de llevar un hombre a la luna antes del fin de la década de los ’60. Cuando en julio de 1969 llegaron las primeras imágenes borrosas, los escépticos determinaron que eso no era real y citaron una serie de aparentes inconsistencias, la más famosa de las cuales era la bandera de EEUU “ondeando” cuando no hay aire en la luna. Numerosos artículos científicos así como programas de TV han mostrado cómo todas esas supuestas inconsistencias no eran tales, pero claro, los “expertos” siguen afirmando que todo fue inventado. ¡Y que los artículos y supuestas pruebas son pagadas por la CIA para mantener la mentira! Por cierto, no deja de ser difícil mantener tanto tiempo una mentira, sino que además tuvieron que simular las siguientes seis misiones Apolo, además de “inventar” los 382 kilos de material traído de la Luna, que han distribuido en varias universidades.

Todas las teorías de conspiración tienen 4 elementos en común: (1) Un grupo organizado que está detrás del asunto; (2) que actúan en secreto; (3) para alterar las instituciones, usurpan el poder u obtienen una ganancia y (4) a expensas de la mayoría de la población.

911-photo-2Otra teoría de conspiración famosa es el ataque de la torres gemelas en EE.UU. Como la mayoría sabemos, ese día fueron raptados cuatro aviones comerciales, dos de los cuales fueron estrellados contra cada una de las torres en New York, otro contra el Pentágono y el cuarto se estrelló al rebelarse la tripulación y los pasajeros. El caso es que, de acuerdo con las teorías de conspiración, eso fue lo que llaman un “trabajo interno” con la colaboración del FBI y los dueños de los edificios (el “grupo interesado”). Las “evidencias” son numerosas, claman los descubridores de la trama: que había explosivos plantados en los edificios, que es imposible que unos edificios así se cayeran con “solo” el impacto de unos aviones (eso no les ha sido posible negarlo dada la presencia de tantos testigos).

Los que sostienen estas teorías no son, de ninguna forma personas sin cultura o con poco conocimiento, de acuerdo con una encuesta en EEUU, el 23% de los que reconocieron creer en alguna de estas teoría ¡tienen estudios de postgrado!. Lo que sí cambia, por ejemplo es quién es el conspirador, por ejemplo, las personas de pensamiento de izquierda suelen culpar al capitalismo, a los ricos o al gobierno norteamericano; los de derecha acusan a los de la izquierda, a los comunistas, a los árabes o los de color.

Los judíos han sido acusados a lo largo de los siglos de muchas conspiraciones, algunas terribles, como la de raptar y quemar niños para beberse su sangre. Esas acusaciones fueron razones suficiente apara iniciar muchos progroms o ataques generalizados hacia la población judía en tiempos pasados. Una acusación moderna aparece en el libro de Los Protocolos de los Sabios de Zion que revela la supuesta conspiración judía para la dominación del mundo. A pesar de que se ha demostrado que es una farsa, personajes importantes como Henry Ford y Mel Gibson se han hecho eco del cuento.

Por último me quiero referir rápidamente a las conspiraciones relacionadas con la salud, como las de las compañías farmacéuticas que “inventan” enfermedades para vender luego las medicinas para curarlas. Actualmente la vacunación contra la Poliomielitis está suspendida en Pakistán luego de ser asesinados varios trabajadores de la salud. Los talibanes aseguran que no se trata de una vacuna contra la polio sino una conspiración para esterilizar a los niños e impedir el crecimiento del país.

También se da el caso de los que inventan teorías de conspiración para desviar la atención de la gente de su propia culpabilidad en algún problema: No es culpa nuestra, son los (ponga aquí el nombre que Ud. desee) que nos están saboteando.

Pero quizás todos esos miedos y búsquedas de culpables se base en una característica del ser humano de estar pendientes de situaciones de peligro para evitarlos. Alguna vez lo hemos hablado: cuando el humano primitivo oía un ruido extraño en la selva tenía dos opciones: creer que era sólo el viento o que era un tigre. En el primer caso no hacía nada, en el segundo huía. Piensen un momento, mis queridos lectores ¿quién tenía más probabilidades de sobrevivir? Ese principio se propagó en nuestros genes y ahora nos encanta ver tigres en cualquier lado.



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