Espejito, espejito

“Espejito, Espejito, ¿quién es la más bella de todas?”, a lo que el espejo siempre respondía, “Tú, mi reina, eres la más bella de todas”. Esa era la famosa frase de la Bruja de Blanca Nieves, que se la pasaba buscando validación de su belleza en el espejo mágico que poseía. ¿Será que la Bruja tenía la autoestima baja?

Todos hemos oído hablar de la autoestima en alguna ocasión. Pero, ¿qué es La autoestima? La autoestima puede ser definida como la capacidad que tenemos las personas de valorarnos, amarnos, apreciarnos y aceptarnos. Siguiendo la definición de la autoestima podemos concluir que una autoestima baja es cuando nos criticamos, nos juzgamos, no nos gusta quienes somos, y creemos que no tenemos nada que ofrecer. También incluye otras características como la auto devaluación, la auto-critica, el auto-sabotaje, la envidia, la victimización  y la inseguridad. La falta de autoestima sana hace que las personas desarrollen una falsa imagen de “quienes son” la cual las protege de su propia realidad. En ocasiones, no reconocemos las características de la autoestima baja a primera vista ya que pueden estar enmascaradas por la racionalización, el perfeccionismo, la arrogancia y la soberbia.

La autoestima, conceptos, conceptos y ¡más conceptos! Pero, ¿de donde viene la autoestima y como se desarrolla? No sé si en alguna ocasión se han hecho estas preguntas, sino, me alegro que estén leyendo este artículo porque quizás les ayude a entender un poquito más a la protagonista de este artículo.

espejito1La autoestima se desarrolla a partir de la interacción con el medio ambiente. Cuando nacemos, no tenemos pasado o experiencias y carecemos de una escala de comparación para valorarnos a nosotros mismos. Sin embargo, en nuestra niñez es cuando empezamos a formar imágenes de nosotros mismos acorde a como somos tratados por los adultos o amigos más cercanos, como pueden ser los padres, abuelos, maestros y compañeros del colegio. Empezamos a desarrollar una imagen de nosotros mismos que proviene de los modelos familiares y culturales, que, por cierto, no todas las veces son sanos, conclusión a la en muchos casos llegamos cuando somos adultos.

Algunos estudiadores de la autoestima piensan que ésta viene determinada por circunstancias externas; otros piensan que las circunstancias en la vida están influenciadas por nuestra autoestima. Pero, lo cierto es que la autoestima y las circunstancias están relacionadas directamente. El factor que determina la autoestima al cien por cien son nuestros pensamientos. Por ejemplo, si te miras al espejo y piensas: “Que feo soy. Es imposible que le gustes a nadie”, este pensamiento afectara tu autoestima. Sin embargo, si te miras al espejo y piensas: “Que pelo tan bonito tengo, me gusta”, el efecto de tu autoestima será el opuesto. La imagen del espejo no cambia. Sólo tus pensamientos lo hacen.

Ya que los modelos familiares, culturales y nuestros pensamientos conforman nuestra autoestima, es importante observarlos y revisarlos para tener conciencia de los modelos negativos que adoptamos y hemos interiorizado, para así poder modificarlos.

Mejorar la autoestima se puede hacer a lo largo de nuestra vida, tomando conciencia de nosotros mismos y tomando la decisión de querer cambiar el modelo de pensamiento y conductas aprendidas. Cambiar este modelo supone aceptarnos tal y como somos, además de tomar conciencia de nosotros mismos cuestionándonos acerca de nuestra autoevaluación y los modelos familiares y culturales que influyen en la opinión que tenemos sobre nosotros mismos. Intenta cambiar los modelos negativos por otros positivos, controla la crítica destructiva y sobre todo evita compararte con otras personas; comparándote siempre encontraras alguien que ante tus ojos es más atractivo, más inteligente o mejor que tú. Además, corres el riesgo de hallarte como la madrastra de Blancanieves, buscando validación en el espejo más cercano de tu casa preguntándole: “espejito, espejito…. “.

 



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