Estamos en Remodelación

Estamos en remodelación
¿Alguna vez haz remodelado la cocina de tu casa, un baño o ampliado una habitación estando viviendo en ella?

Comento mi experiencia, para dar luces a mi reflexión…

Consideras que es hora de cambiar, sin importar las razones sientes que es el momento de hacer unos arreglitos en tu casa, supongamos que decidiste remodelar tu cocina, solo recuerda que en esta oportunidad estás viviendo en esa casa donde harás la remodelación, y aunque pudieras irte, elegiste quedarte.

Contratas a un arquitecto o una compañía de remodelación, ves sus diseños y se lleva un tiempo llegar a tu cocina ideal, material, elementos y accesorios, que debemos tumbar y que vamos a construir aquí y allá. El dinero nunca ha sido limitante, lo importante es que ya te ves haciendo uso de los espacios de tu nueva cocina, hasta les has indicado a tus amigos y te atreves a colocar en tus redes sociales que en el tiempo acordado por los encargados de la remodelación estarás invitándolos a un opening. 

Y… llegó el día. Se aparece la cuadrilla de destrucción, unos obreros que para nada se parecen a los refinados personajes quienes me atendieron en la oficina. Su lenguaje, la manera como derriban todo, si leíste bien TODO y comienza un popurrí de tierra, escombros, sudor, agua, etc. De hecho en tu proyecto nunca imaginaste donde ibas a cocinar ni que la tierra por demolición llegaría hasta el más recóndito armario en tu casa… y así pasaron los días (como dice la canción), tu soñando con el cronograma pautado, aunque algo dentro de ti ya te está avisando que la cosa como que no será para la fecha pautada, obreros van y obreros vienen, escombros van y cemento, losa, cabilla y cuánta herramienta se requiere viene. Te cortaron la electricidad en más de media casa y estás sin agua gran parte del día, por eso de las nuevas conexiones. Preguntas por el arquitecto, si, el arquitecto ese de corbata y camisa, de zapatos finos que te presentó el proyecto tal como lo deseaste y hasta te cobró, y los obreros dicen: -«que está atendiendo otros proyectos de la oficina». El tiempo se ha doblado y aún no ves ni pies ni cabeza de tu cocina nueva, están trabajando pero sientes que muy lento y hasta tu ropa interior lleva la tierra de la remodelación. 

Hago un alto aquí, mi creativo pudiera seguir recreándose en escena, siento que, ya a estas alturas de mi relato estás sumergido en las emociones de nuestro anónimo protagonista, que hasta puedes ser tú; te ha provocado desde salir corriendo y mudarte donde el vecino, hasta salir de la cuadrilla de desastre y ver como tú mismo/a terminas tu anhelada cocina, hasta peleas con tu pareja y miembros de la familia por no haberte frenado con esa ideita tuya, hasta recuerdas como era antes tu cocina y dices: -«tampoco estaba tan mal»

Te pregunto: ¿Que te hace «soportar» o llevar esta situación, que aún no tiene fecha de finalización?

…Sabes ¿Qué?

El proyecto que hiciste, si ese dibujo en tu mente de cómo va a quedar, que hasta te saco la idea de reinauguración con tus amigos y cercanos y viviste en tu imaginación los elogios y palabras de felicitación por tu logro alcanzado.

Y… si has remodelado ya me entendiste y si no… podrías trasladar mi relato a tu vida diaria, donde aunque tienes un proyecto de cambio que se ve fácil, nadie te comentó de la interrupción del servicio, ni de la tierra y los escombros.

Solo te digo que esto también va a pasar y lo que de una forma u otra me mantiene inspirado es que Yo ya ví el proyecto terminado en mi mente y hasta me emocioné y emociono cada vez que lo imagino, no me importa si aún hay tierra, escombros y conexiones por empotrar Yo cada instante estoy celebrando y festejando lo que está por venir y te aseguro que lo vamos a alcanzar.

Mantengámonos enfocados en el destino y que las piedras en el camino no nos distraigan.

#YoSoyOctavioUrbina

Tengo #larazonparevantarme

#YoSoy



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