Estar casado no significa estar preso

Casi todos los matrimonios se enfrentan a los retos de supervivencia moderna que sobrevienen una vez que se ha pasado la etapa de la conquista en la pareja. En esa primera fase, la del enamoramiento, cada quien da lo mejor de sí; ella, siempre arregladita, tolerante y seductora, él, todo caballero, perfumado y detallista. Luego deciden casarse y muchas veces se gastan hasta la fortuna que no tienen en la fiesta de boda, en ocasiones, deciden divorciarse antes del primer año de casados, a veces, sin haber pagado el fiestón.

En el mejor de los casos sobreviven a la fiesta de boda y deciden tener una familia; entonces llegan los hijos. Aaah, los frutos del amor y la prosperidad. Los niños siempre traen alegría a toda la familia, pero resulta que ambos padres son profesionales productivos y aportan dinero al hogar, una característica propia de nuestra moderna civilización, y es precisamente allí donde surgen los primeros conflictos.

¿Quién cuidará del hogar y de los niños?, ¿Quién aporta más dinero a la casa? ¿Quién es más importante profesionalmente?, y así comienzan las discusiones y las competencias entre las parejas. Una situación que rápidamente agota y lleva al desencanto, éste al divorcio y luego al Facebook y a las portadas de revistas si son famosos.

Sin embargo, la alta incidencia de divorcios y conflictos de pareja en el mundo, podría transformarse en una excelente oportunidad para crecer en el amor y lograr una convivencia feliz para ambos si tomamos en cuenta las sugerencias de la especialista filipina en sanación pránica de relaciones personales, Marilag Mendoza, quien en su más reciente seminario realizado en Miami en The Center for Pranic Healing South Florida, afirmó que las relaciones personales más exitosas y duraderas son aquellas que se basan en el RESPETO, el AMOR, la CONFIANZA y la LIBERTAD.

Lo primero que debes saber, nos comenta Marilag, es que firmar un contrato de matrimonio no significa que estarás preso o que uno de los dos tendrá el control sobre el otro. Esta sensación de pérdida de libertad es la primera que acaba con la magia de la relación. Ambos deben seguir realizando las actividades que les proporcionan felicidad, juntos o separados, y para ello debe haber confianza mutua. Si alguno de los dos está fuera de la casa, el otro no debe alimentar los pensamientos, ni las emociones negativas, ambos deben estar conscientes de la importancia del espacio del otro bajo la premisa de que lo que le haces a tu pareja te lo haces a ti mismo y lo que deseas a tu pareja también lo deseas para ti.

Nadie puede resistirse a la energía del amor

El matrimonio significa crecer juntos, el amor hay que cultivarlo como se cultiva la tierra y también darle vitaminas de vez en cuando. Dos flores pueden convertirse en un árbol cuando se alimentan bien, y el alimento del amor implica emociones positivas, palabras agradables y alentadoras, como las de la primera fase de enamoramiento, acciones positivas, evitar la crítica, especialmente delante de los niños, crear conciencia de nuestras acciones y pedir perdón cuando sientan que han cometido algún error.

Otro aspecto importante en la relación es el energético, ya que primero somos energía antes que materia. Indicó esta gurú de las relaciones personales, por lo que en una pareja no todo es besos y sexo, las parejas se entrelazan en un nivel de energía superior que las conecta espiritualmente por lo que también es necesario cultivar el alma. Una buena manera de hacerlo es a través de la meditación o la oración, prácticas que siempre ayudarán a restablecer esa conexión permitiéndoles entrar nuevamente en la frecuencia del amor. Además, las personas que meditan, generan un campo magnético superior que les permite estar más saludable física, mental y espiritualmente, aumenta la intuición, mejora las relaciones personales y atrae la armonía y la prosperidad para el hogar.

Por último, si queremos que nuestra relación de pareja sea un verdadero nido de amor y paz, presta atención y practica estas recomendaciones de Marilag Mendoza: Exalta las cualidades de tu pareja cada vez que puedas con amor y cariño, muestra apreciación y agradecimiento por los comportamientos que te agradan y no te enfoques en las cosas negativas o que te molestan, comunícate abiertamente con palabras positivas que no se enfoquen en la escases ni en las malas experiencias del pasado, pues donde va tu mente va tu energía y si vas al pasado no habrá crecimiento en el presente, se honesto y respétense mutuamente… Y no olvides las vitaminas de la planta; sorprende a tu pareja de vez en cuando haciendo algo diferente que los aleje de la rutina y el estrés. Buena Suerte y ¡que viva el amor!

Si quieres conocer más acerca de Marilag Mendoza o de los principios de la Sanación Pránica, visita www.centerforpranichealing.com

Namaste



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