Estrés: Lo que no mata, envejece

Estrés: Lo que no mata, envejece

Dice Elizabeth Blackburn, premio Nobel de Medicina (2009), que la persona que padece estrés acelera su proceso de envejecimiento 10 años más que quien lleva una vida normal. Es decir, el estrés puede hacer que uno se vea y se sienta 10 años mayor.

Sin embargo, muchos expertos creen que no podemos vivir sin estrés; que éste es necesario, en pequeñas dosis, para estimularnos y motivarnos al logro.

La realidad es que cuando sumamos esas pequeñas dosis, se genera un estrés crónico, permanente o prolongado, cuyas consecuencias suelen ser fatales.

Enfermedades cardiovasculares, cardíacas y del aparato respiratorio son solo algunas de las secuelas.

Si eso le suena aterrador, piense por un momento en que el estrés, literalmente, puede matarlo; lentamente y en silencio, o de muerte súbita.

Para saber si estamos padeciendo de estrés, no basta con ver nuestro entorno, porque hay un importante componente subjetivo en ello. Aunque vivamos las mismas situaciones que nuestros amigos, compañeros, familia o pareja, no a todos nos impactan por igual los eventos.

Si quiere saber si está estresado, pregúntese si duerme bien, si siente frecuentemente dolor de cabeza, si la vida le resulta una lucha, si tiene problemas sexuales o si ha modificado sus costumbres, por ejemplo.

Por otro lado, examine si su estrés es agudo, es decir, si esa sensación de angustia le dura un rato nada más, o si le dura permanentemente, pues el estrés crónico causa mayor daño a la salud.

El estrés crónico o prolongado puede ocasionar cambios bruscos en el peso, síndrome de colon irritable, sordera súbita, úlcera gástrica, trastornos menstruales, infertilidad e impotencia. Además, desatar la agresividad, producir accidentes, causar depresión, ansiedad, esquizofrenia e incluso, llevar al suicidio.

Asimismo, está comprobado científicamente que este tipo de estrés transforma el sistema linfático y promueve la metástasis en los pacientes con cáncer. Más aún, cuando se padece estrés crónico, el organismo pierde la capacidad de regularse a sí mismo, de protegerse de las enfermedades y de relajarse aunque el factor estresante ya no esté presente.

Si quiere dejar de padecer estrés, tome en cuenta las recomendaciones de estos especialistas:

Daniel Elfenbaum, Master Coach Ontológico: Mantenga un pensamiento saludable, medite y rodéese de amor.

Carlos Saúl Rodríguez, psicólogo y facilitador de cambio actitudinal: Tome la vida con calma, hay momentos para correr pero también hay que generar la pausa.

Juan Carlos Méndez, médico especialista en Medicina Antienvejecimiento: Aliméntese balanceadamente y haga actividad física regularmente para tener más vitalidad y energía.

Marofe Pérez, psicóloga y psicoterapeuta en Medicina para el Alma: Inhale profundamente y exhale. Inhale, sostenga cuatro segundos y exhale.

Finalmente recuerde la fórmula antiestrés del escritor y motivador inglés, Adam J. Jackson: Primero no se preocupe por las cosas pequeñas. Segundo, recuerde que casi todas las cosas en esta vida son pequeñas.



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