Estrés y embarazo: mala combinación para el bebé

Estrés y embarazo: mala combinación para el bebé

La forma en que transcurre el embarazo, es determinante en la vida del futuro bebé. De eso no hay duda. Cómo influye en cada uno de los aspectos, es una materia que se va descubriendo con cada estudio que se realiza.

Existen estudios que dan cuenta del impacto del estrés en el parto prematuro y el bajo peso al nacer, en la muerte fetal, el desarrollo neurológico y hasta alteraciones genéticas.

De acuerdo con un estudio realizado en el Reino Unido desde principio de los 90 a más de 14 mil mujeres, los hijos de madres con ansiedad en la semana 32 de gestación mostraban problemas graves de conducta durante la infancia, incrementándose en un 60% el riesgo de problemas severos. La ansiedad materna prenatal se asoció con hiperactividad y déficit de atención a los 4 años (cosa que no sucedió con los hijos de madres que sufrieron depresión posparto). A los 6 y 7 años, los niños de madres que habían tenido ansiedad en el tercer trimestre seguían mostrando más problemas de conducta y alteraciones emocionales.

Este estudio, conocido como “Los Niños de los 90”, viene dando seguimiento a estos jóvenes desde su período de gestación, en cuanto a alteraciones de la conducta.

Algunos investigadores tratan de explicar los efectos del estrés prenatal a partir de la hipótesis de la programación fetal. Cuando la madre tiene que hacer frente a importantes peligros (que le producen estrés intenso), el bebé es programado para nacer en un mundo lleno de peligros. El estado de hipervigilancia, caracterizado por rápidos cambios en la atención del niño, podría ser una respuesta adaptativa en un ambiente lleno de peligros.

Pero recientemente, una investigación llevada a cabo en Alemania, por los doctores Helen Gunter y Thomas Elbert , investigadores de la Universidad de Konstanz,  encontró que un alto nivel de estrés provoca cambios biológicos en el receptor encargado de las hormonas del estrés en el feto. Esta investigación muestra por primera vez que la asociación no sólo es ambiental sino también biológica.

Cuando los científicos estudiaron a los hijos de esas mujeres, entre los 10 y 19 años, encontraron cambios en un gen, el del receptor de glucocorticoides (GR), que es esencial en la respuesta del individuo ante el estrés. El GR ayuda a regular la respuesta hormonal del organismo ante el estrés. Es decir, puede hacer a un individuo más consciente del estrés para poder reaccionar a éste más rápido tanto mental como hormonalmente.

Los adolescentes de madres que vivieron un embarazo normal y relajado no mostraban esos cambios. Este tipo de alteraciones genéticas, dicen los investigadores, ocurren principalmente cuando el bebé se está desarrollando en el útero.

Los expertos subrayan, sin embargo, que este hallazgo -publicado en la revista Translational Psychiatry (Psiquiatría Traslacional)- se basó en una muestra pequeña de 25 mujeres y sus bebés. Además, dicen, las mujeres que participaron en la investigación se vieron sometidas a circunstancias de un alto nivel de estrés, como por ejemplo violencia doméstica.

Pero aún así, señalan, los resultados son importantes porque demuestran la importancia de la salud física y mental durante el embarazo y su impacto más tarde en la vida del niño.

Algunas mujeres no tienen la posibilidad de evitar eventos negativos que pueden afectar significativamente al niño, como ser víctimas de la violencia o vivir un evento muy doloroso, pero en la mayoría de los casos, depende de la madre crear un entorno que le permita bajar los niveles de estrés. Te invitamos a que sigas algunos consejos prácticos para llevar un embarazo tranquilo y feliz, por la salud del bebé.



Deja tus comentarios aquí: