Etiquetas

A medida que pasan los años nacimiento, infancia, adolescencia, madurez etc. Nos vemos rodeados por una serie de comparaciones que nos van limitando o creando una personalidad añadida a la verdadera, en las facetas negativas, por ser débiles, gordos, flacos cítricos. En las facetas positivas, nos llaman, líderes, genios, súper estrellas, el gran jefe planetario, en fin muchos más.

Sin embargo, etiquetar tiene un peligro cuando confundimos juicios con hechos, las etiquetas se basan en criterios o visiones personales, revisar etiquetas supone aclarar juicios. Si ya hemos visto que las etiquetas que ponemos pueden tener un impacto en las personas.

Estudiando alguna de las consecuencias que esto puede tener en la formación del carácter y el comportamiento de los seres en cuestión, y los añadidos a su perfil, pueden generar sensaciones que se fijan en la psiquis de cada ser, y tendríamos un verdadero caso para ser estudiado a profundidad
En el análisis negativo, por ejemplo. Si un ser llamado pequeño saltamontes (Mantis), en su infancia. Lo más probable es que adopte algún comportamiento propio de la especie.
En el análisis positivo.
La relación entre el salta monte y el Hombre, ha sido un tanto contradictoria ya que, por un lado, ha despertado la curiosidad y la admiración, y por otro suscita la desconfianza y el miedo.
Fases psicológicas
Por lo descrito, vemos que adoptando personalidades añadidas, creencias que vivimos como reales pueden moldear la actitud, guiando nuestro proceder y decisiones en muchos casos.
Debemos pararnos a reflexionar, sobre nuestros juicios, para valorar el impacto que puede tener sobre las demás personas. Es una forma de minimizar subrayando una característica física en forma negativa. En los adolescentes esto es estresante. La identidad del adolescente está invadida y cuestionada, afecta el proceso de crecimiento.
Tener un apodo que no se desea ofende y minimiza al ser, la forma de llamar a una persona podría dar lugar la intimidación, produciendo heridas que pueden llegar a estar latentes durante muchos años, si ni se reconocen y cicatrizan.
En estas etapas de desarrollo físico, psicológico y afectivo, los adolescentes son vulnerables a la influencia de las etiquetas, por medio de la comunicación. Él fortalecer la autoestima de los adolescentes sirve de gran ayuda.

© 2016-DANIELA MIJARES



Deja tus comentarios aquí: