Evita la diabetes

La diabetes, junto con la obesidad, es una de las enfermedades prevenibles que más preocupan a los especialistas hoy día. ¿La razón? Cada día son más las personas que la padecen y a más temprana edad.

Ambas enfermedades crónicas tienen su origen, en un 90% de los casos, en el estilo de vida. Mala alimentación, sedentarismo, hábito tabáquico, ingesta de alcohol en exceso y la no realización oportuna de un chequeo médico, figuran entre las causas principales.

Como cada 14 de noviembre, hoy el mundo se mueve en torno a la Diabetes. Bajo el lema “Ojo con la diabetes”, este año la campaña pretende hacer un llamado a la población para que se ocupe de tener un diagnóstico oportuno de la Diabetes tipo 2.

Dado que muchas personas pueden tener esta enfermedad sin saberlo, pues suele ser asintomática al comienzo, es importante conocer cuáles son las señales que podrían delatar la presencia de la Diabetes tipo 2:

  • Fatiga
  • Hambre
  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
  • Infección en la vejiga, el riñón o la piel
  • Infecciones frecuentes y/o que sanan lentamente
  • Visión borrosa

Si tienes alguno o varios de estos síntomas podrías tener Diabetes tipo 2, así que busca ayuda médica especializada lo más pronto posible, ya que aunque la Diabetes sea una enfermedad crónica con la cual se puede seguir viviendo, disminuye notablemente la calidad de vida de los pacientes.

Si no tienes alguno de estos síntomas pero en tu familia hay diabéticos o tu estilo de vida es poco saludable, es importante que tomes en cuenta estas medidas de prevención básicas:

  • Mantén un peso adecuado a tu edad, tamaño, sexo y contextura. Si tienes sobrepeso u obesidad busca ayuda médica y comienza un plan que te permita saludablemente llegar al mejor peso para ti.
  • Elige una actividad física o deporte que sea de tu agrado y comienza a practicarlo. Si no te gusta el deporte, opta por una caminata o paseo a paso moderado. Aprovecha para pasear con tu mascota o pídele a un amigo que te acompañe. Lo importante es que mantengas tu cuerpo en movimiento.
  • Lleva una alimentación balanceada. Destierra de tu vida el azúcar refinado y el exceso de sal. Olvídate de las calorías vacías que proporcionan bebidas gaseosas y otros productos nada nutritivos. Prefiere las frutas y los vegetales frescos. Incluye todos los grupos alimenticios y respeta las proporciones. No se trata de hacer dieta, se trata de comer mejor.


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