Facilito: la bocanada de sabor

A través de mi propia experiencia he comprobado que por más consejos de buena alimentación o ejercicios que pueda leer, siempre se me hace difícil recordar alguno que pueda poner en práctica diariamente.

¿Sabían ustedes que el 52% de las personas dicen que les resulta más fácil hacer sus cálculos de impuestos que intentar resolver cómo comer saludablemente?

Nuestra mente siempre antepone cualquier excusa ante el esfuerzo para comenzar una dieta saludable, por más pequeño que este sea.

Me sucede que por el apuro en las mañanas, a veces prefiero comerme un pedazo de pan untado con mantequilla y mermelada en vez de prepararme un plato de avena con frutas, o porque llego muy cansada del trabajo me cocino un plato de pasta en vez de comerme un filete de pescado al horno con una ensalada. Cientos de ejemplos como este, ¿cierto?

Pero como no quiero morir en el intento, aquí les traigo algunos tips que nos pudieran simplificar algunos hábitos que con cualquier pretexto logramos complicar y en consecuencia no practicamos.

Antes de comenzar tu cena, inhala el aroma de una ramita de romero fresco. Según la revista Flavour, esto puede reducir entre un 5 a 10% de la porción de comida que vayas a ingerir.

Según estudios realizados en la Universidad de Wageningen en los Países Bajos, las personas ingieren inconscientemente una cantidad menor de comida, con el fin de regular el sabor que ya han experimentado al inhalar el olor de las especies con las que se preparan los alimentos que van a consumir. Así que:

  • facilitoTip#1: combina 2 cucharaditas de aceite de oliva con ½ cucharadita de romero fresco picadito. Unta un filete de salmón, envuélvelo en papel de aluminio y mételo al horno.
  • Tip#2: marina una pechuga de pollo en 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharada de yogurt sin sabor o «plain yogurt» con ½ cucharadita de menta fresca picadita.
  • Tip#3: colócale a tu chili ¼ de cucharadita de especies chinas y agrégale 1 cucharadita de cilantro fresco picadito.
  • Tip#3: cocina ½ taza de avena en 1 taza de jugo de manzana previamente calentada con 1 cucharadita de jengibre rallado.

Como dije anteriormente antes de comer estos suculentos platillos deberás practicar el «factor bocanada» con las especies mencionadas.

¿Facilito verdad? Hagamos la prueba y después me cuentan.



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