Factor-e, la espontaneidad en el ámbito laboral

Hurgando en mis notas de cuando era estudiante de psicoterapia, me topé con un autor que me fascinó con su propuesta y técnica para la modificación de conductas. Entre sus planteamientos está el uso del Factor-e, así llamaba Jacobo Levi Moreno (1889-1974) al efecto de la espontaneidad en nuestras vidas. 

Para Moreno, médico psiquiatra, padre de la terapéutica conocida como psicodrama, un hombre o mujer sin factor-e, se ve reducida a una conducta estereotipada que paraliza su personalidad. “Robotismo es lo contrario de espontaneidad”, decía Moreno para explicar que, un individuo o un grupo de cualquier especie que insistan en perpetuar la misma respuesta a una situación, pronto se extinguen.

Lo anterior lo podemos graficar de la siguiente forma, imagine un equipo de trabajo que quiere mejorar las ventas haciendo lo que siempre hacen; o piense en el dueño de empresa que quiere que sus empleados mejoren la productividad, pero manteniendo los mismos procesos sin hacer cambios novedosos. ¿Cree usted que el equipo mejorará las ventas o los empleados mejorarán su productividad, haciendo las mismas cosas? Por supuesto que no.

Ninguno de nosotros puede pretender conseguir algo diferente en la vida haciendo las mismas cosas, para obtener resultados diferentes hay que actuar de modo diferente y con una naturalidad tal que evidencie novedad. Moreno mencionaba que existen tres tipos de espontaneidad:

  • La primera es: una respuesta o reacción nueva ante situaciones que se presentan en nuestra vida, pero el resultado es inadecuado. Es cuando a una persona se le ocurre una idea pero obtiene malos resultados ya que nada tiene que ver con el problema planteado.
  • Están las ideas que surgen como variación de algo que ya existe, o sea, la misma silla pero con otro color. Se le da la vuelta a la situación pero no es realmente innovadora.
  • Y por último están las del factor-e, las ideas que revelan un alto grado de creatividad, las cuales son eficientes e innovadoras. Son aquellas propuestas sencillas en su aplicación, pertinentes y que dan grandes resultados.

Muchas empresas o individuos no suelen surgir y desarrollarse, por la insistencia de seguir patrones o caminos que creen e insisten que son correctos. Asegurando además que es la única forma de lograr sus propósitos. Son personajes que no se abren a la innovación o evolución de las cosas y se estancan hasta perecer.

La psicóloga y M.Sc. Beatriz Aristegui mencionaba que: “La espontaneidad, libera al genio latente que existe en la humanidad. Al poder ser espontáneo y crear nuevas cosas, el hombre abandona el punto muerto y acumula reservas culturales que le permiten ser más sano, más productivo y más capaz de enfrentarse a nuevas situaciones”.

Haga de su empresa o negocio un lugar donde la espontaneidad tenga un espacio, permita que las cosas estén en constante evolución. Si no sabe cómo hacerlo deje que su espontaneidad le haga levantar el teléfono para llamarnos a nosotros, los expertos en innovación y espontaneidad.

 



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