Felicidad = conexión + amor

Ilustración de José Alejandro Ovalles [email protected]

No hace falta escuchar a Jorge Drexler cantando La vida es más compleja de lo que parece para saber que a veces es así. Pero también es cierto, como dice aquella canción de Talk Talk, que La felicidad es muy fácil. O al menos, que podemos ser felices si nos enfocamos en las cosas verdaderamente importantes. Por ejemplo, y para comenzar, Todo lo que necesitas es amor. No hace falta decirte quienes la cantan ¿cierto?

Un estudio realizado por la Universidad de Harvard siguió a 268 estudiantes por más de 75 años para entender cómo fueron sus procesos de crecimiento y cambio. La idea era saber cómo valoramos las distintas etapas de la vida y a final de cuentas qué nos hace sentirnos felices y gratificados.

¿Sabes cuál fue el hallazgo más claro? Que lo más importante en la vida son nuestras relaciones. “El goce está en la conexión” dice George Valliant, psiquiatra que dirigió el estudio por más de 30 años. “Y mientras hagas conexiones en más áreas de tu vida, mejor”.

Hoy en día el sentido común y la ciencia coinciden en que hay una relación positiva entre longevidad y relaciones sociales, especialmente en aquellas donde existe amor, comprensión y empatía. Vivimos mejor cuando cultivamos buenas relaciones y nos mantenemos en contacto con ellas. El estudio de Harvard también reveló que nuestra relación con el trabajo es fundamental, pero no por el dinero o los éxitos que nos traigan (aunque contribuyen en pequeña parte a la ecuación) sino por la satisfacción que obtenemos al realizarlo. Lo más interesante es que a medida que envejecemos valoramos más la gratificación que nos brinda el trabajo por encima de cualquier otra cosa.

Por otra parte los retos que enfrentamos son relevantes pues nos abren la oportunidad de desarrollar estrategias para resolverlos. Acá es donde la perspectiva que tengamos de la vida nos permitirá hacer “oro de la mierda”, como dice el Dr. Valliant. ¿La clave? Dejar atrás el narcisismo que nos limita a ver solo nuestros problemas y rumiarlos sin parar. Este salto de madurez permite crear una vida con mayor significado en la medida que conectamos, desarrollamos nuestro potencial creativo y tomamos la decisión consciente de ser felices.

Porque todos podemos serlo. A pesar de la infancia, las condiciones actuales o la incertidumbre del futuro. Una de las conclusiones más importantes de los investigadores es que podemos cambiar nuestra forma de vivir para alcanzar mayor plenitud, tener mejores relaciones y vivir en amor. Y el momento de hacerlo es ahora.

A estas alturas dirás “de acuerdo, pero no es tan fácil”. Ciertamente la vida es compleja, comenzando por las relaciones, pero si sabemos que son lo verdaderamente importante ¿no tiene sentido invertir en ellas? Disfrutarlas, cultivarlas, honrarlas, sanarlas, enriquecerlas. La decisión de hacerlo es de cada quien.

¿Cómo? El estudio de Harvard no lo dice. Porque eso es algo que nos toca descubrir en carne y corazón propio. Lo que sí nos dice es que a la hora de hacer balance y rendirnos cuentas a nosotros mismos hay cosas y personas donde conviene enfocar nuestra energía y atención. Ellas nos ayudará a darle un sentido más gratificante y feliz a nuestros días.

Todo lo que necesitas es amor. Porque como decían los Beatles en esa canción no hay lugar en el que puedas estar que no sea donde quisiste estar.

Si quieres más felicidad, la fórmula pareciera ser conexión + amor.

 

 



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