Festejos en tiempo de crisis

El estrés que producen las fiestas en esta época del año, se ha convertido en un trauma para quienes nos ocupamos de organizar las celebraciones, especialmente en momentos donde inevitablemente hemos tenido que realizar ciertos ajustes en el presupuesto de nuestros hogares.

De las personas que conozco, muy pocas se escapan de la crisis económica. Este año, la mayoría de ellas han planificado sus gastos con el fin de abaratar los costos de las fiestas navideñas.

Al preguntarle a mis amigas sobre algunos consejos que quisieran compartir, todas coincidieron en la importancia de sincerarse para no intentar paliar la falta de plata tomando dinero prestado o sobrepasando los límites de sus tarjetas de crédito. Como esta experiencia nos ha afectado a todas al menos una vez en la vida, la consideración es fijar un  presupuesto y evitar no superarlo bajo ningún concepto.

“Yo planifico mi presupuesto y hago una lista de las personas a quienes voy a regalar” dice una. “Yo organizo un intercambio de regalos entre la familia, y establezco un limite de precio para cada regalo que cada participante  va a obsequiar” dice la otra, “de esta manera todos quedan contentos” .

bolsitas_navidadLos regalitos caseros nunca nos dejan mal. Si la onda culinaria nos llama la atención, nada mejor que preparar una mermelada casera con unas suculentas galletitas que colocaremos en una latas atadas con una cinta roja. Es un regalo ¡bueno, bonito y barato! A propósito de esto, mi amiga Beatriz se faja a hacer tortas de ron o “rum cakes” durante un  día completo y  las reparte entre sus amigos. Son deliciosas y con ellas nos hace felices a todas.

En mi caso particular he decidido ir a mis mercaditos locales justo antes del 24 de diciembre, a fin de comprar las verduras fresquísimas, y armar unas cestitas súper coloridas aromatizadas con menta, albahaca,  y cilantro para regalarlas a mi vecinas y amigas queridas. Un regalo orgánico y original que además aporta una ayuda a mi comunidad y, por consiguiente, al planeta.

Si no queremos salir a batallar con el agite y el tráfico en la calle,  una buena alternativa son las compras cibernéticas. Internet se ha convertido en una oferta navideña global, allí podemos buscar regalos bien baratos en tiendas ubicadas en otras ciudades, otros países e incluso, otros continentes. Para esto se requiere tiempo y paciencia, pero créanme, les resultará sorprendente la cantidad de regalos maravillosos que descubrirán en la red.

Libérense del estrés de la organización de la cena asignando tareas. La Navidad es una época para disfrutar con la familia y amigos y no es justo que una persona tenga que asumir toda la responsabilidad. Por lo tanto, pidan ayuda.

Decorar en familia siempre resulta divertido especialmente cuando se involucra a los niños. Además, no hay nada mas delicioso que probar los diferentes platillos que los invitados lleven a la mesa. Todos estarán encantados  de compartir  sus tradicionales recetas  y de ayudar con  la limpieza.

Y nosotros  estaremos felices de compartir y disfrutar con nuestra gente querida de una manera más responsable, comedida y solidaria y, sobre todo, sin estrés. Porque al fin y al cabo de eso se trata la Navidad ¿no?

 



Deja tus comentarios aquí: