Frente al espejo

La multidimensionalidad es una forma de mirarnos comprendiendo las múltiples capas que tenemos, sé que no resulta nada fácil resetearnos el pasado, vivir el presente y dejar de pensar en el futuro, pues estamos convencidos somos los mismos en ese transcurrir, y la razón es simple, es lo que vemos a diario y todos estamos aquí en la misma red creyendo en lo mismo, pero realmente somos los mismos?

El que nos llamemos con el mismo nombre, tengamos la misma fecha de nacimiento, la misma cedula de identidad y todo tu entorno te identifique como fulano de tal, hijo de tal, hermano de tal, esposo de tal, padre de tal y de la misma manera identifiquemos a otros, tal vez esto, no nos hace los mismos, o si?

Muchas cosas nos ocurren para ir experimentando las distintas capas de un amplísimo repertorio desconocido hasta por nosotros mismos, y es justamente este misterio lo que hace tan recurrente para algunos la necesidad de encontrar respuestas de aquello que sentimos, que en ocasiones, nada tiene que ver con nuestra actual experiencia. Entonces, realmente Quiénes somos?

Nuestra mente crea la realidad de aquello que creemos Ser y las percepciones es el pan nuestro de cada día. Dentro de cada dimensión seguimos siendo multidimensionales pero no lo notamos, nuestros ojos físicos resultan escasos mientras llevemos en ellos el velo del olvido, vamos haciendo registros considerando al YO, un YO que no es nuestra verdad.

Es más provechoso abrirnos a la experiencia de que eso que me sucedió ayer es posible le haya sucedido a una capa de mi ser y no identificarnos representaría un salto para entender que no es para experimentar sufrimiento a lo que hemos venido, pero tampoco felicidad, mucho menos a permanecer el tiempo que corresponda y ver que hacemos mientras podamos, es tiempo de darnos cuenta que el registro, entiéndase, nuestro pasado, presente y futuro, tiene un propósito y es precisamente para curarnos la mente errada con la que hemos percibido la falsa realidad que además compartimos en forma colectiva.

Crearnos ese YO falso y creérnoslo es válido, restémosle seriedad e importancia, no lo defendamos más, no le justifiquemos, ni siquiera invito a buscar los culpables de nuestro olvido, responsabilicémonos, aceptemos y volvamos a empezar, el primero que lo impide es el YO falso, pues desea la importancia de que te creas eres Él, pudiéndolo reducir a una simple voz a quien le permitiremos existir sin juicio.

Cada amanecer es diferente, cada noche también lo es, aunque se le llame igual en la Era que fuese, han sido naturalmente distintos. Entonces podemos cambiar, podemos celebrar que las personas cambien, resistirse es perderse la magia de nuestra propia multiplicidad, no nos enganchemos con nada, digámosle adiós a los apegos, al acaparamiento de todo tipo y al aparentar lo que no somos, que a ese YO falso tanto le gusta.

Podemos ser libres e independientes, podemos regresar a casa, podemos ser inocentes de todo esta maraña que hemos creado, para que finalmente podamos sentir que Somos Uno con todo y todos, pues estamos interconectados, con nuestras sombras y nuestras luces, con todas nuestras formas. Estamos despertando, actúo, imagino, visualizo, lo siento, lo manifiesto! Gracias Dios Padre-Madre!, Gracias a todos por Ser y Estar!



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