Guerrero genuino

Es muy común que la gente se autodenomine GUERRERO como un título definitorio, cuando en realidad usan ese término para justificar falta de tacto, insensibilidad, obstinación, inflexibilidad, orgullo, amargura… Estas son solo características de personalidad indeseables que limitan su crecimiento personal e influyen en la manera en que ven a los demás y conciben las cosas.

¿Cómo es un guerrero genuino, no de imitación?

Un verdadero guerrero no oculta sentimientos, no teme exponerse. Esta es su característica más definitoria, su vulnerabilidad y es la que lo hace invencible. La mayoría de las personas busca protegerse, pero el guerrero no necesita capullos.

Su extraordinaria fuerza proviene de su corazón, que lo mantiene en la lucha aun cuando el cuerpo ya no puede.

El guerrero siente miedo, con la particularidad de que lo usa como motor, no como barrera, sabiendo que la única forma de sentir coraje es en presencia del miedo.

El guerrero es humilde, porque solamente en la humildad puede reconocer los errores que ha cometido en combate.

El guerrero es flexible, y esta cualidad le permitirá incluso salvarle la vida cuando necesite corregir su estrategia de guerra.

El guerrero cree en el honor, así haya pasado de moda, porque respeta a su prójimo y a sí mismo, y hará lo correcto por convicción, tenga  aprobación ajena o no. Por eso es honesto y honrado.

El guerrero es leal, fiel a su palabra, a sus compromisos, a quienes pelean a su lado y a las personas que de una manera u otra le han ayudado en algún momento de su batalla.

No, el guerrero no es perfecto ni mucho menos pretende serlo, es consciente de sus errores y no responsabiliza a los demás por ellos. Son sus maestros. Su principal entrenamiento es el interno, porque mientras mejor persona sea, más fuerza espiritual le será dada, mayor conciencia tendrá, más perspicacia para atacar, más sabio, mejor oponente y mejor guerrero será.

No todo el mundo es un verdadero guerrero, una cosa es intentar parecerlo y otra serlo, citando a Paulo Coelho.



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