Habilidades sociales en niños y niñas ¿cómo desarrollarlas?

Desde el momento en que un ser humano nace comienza a desarrollar competencias, habilidades, destrezas y otras conductas que le permiten adaptarse a su entorno. Algunos lo hacen de una manera más favorable que otros, son muchas las variables que pueden facilitar ese proceso de adaptación, en esta oportunidad evaluaremos algunas alternativas sencillas para desarrollar competencias sociales en niños y niñas.

Así como la mayoría de los adultos prefiere refugiarse en su zona de confort, la mayoría de los niños, lógicamente, prefiere refugiarse en la compañía de sus padres antes que en la de cualquier otra persona, pero esto no limita ni elimina su capacidad por generar y mantener vínculos socio-afectivos con otras personas desde muy temprano, esta es por ejemplo la base para el desarrollo de todas aquellas competencias sociales tan necesarias en la actualidad para diferenciarse en diversos entornos.

Hay profesionales que sostienen que cada bebé nace con su propio estilo de vínculo social y es poco lo que puede hacerse para generar cambios, sin ánimos de anular cualquier aproximación científica al desarrollo de competencias, lo importante es entender que no todos los niños son iguales ni cuentan con las mismas oportunidades de desarrollo, pero todos cuentan con el potencial mínimo necesario para elevar su talento al máximo, algunos podrán ser más sociales, extrovertidos y agresivos, mientras que otros podrán ser más tímidos, introvertidos y pasivos, y unos pocos podrán ser asertivos durante los primeros años de vida.

Siempre y cuando su objetivo sea desarrollar en niños la capacidad por construir relaciones interpersonales saludables, a continuación comparto algunos aspectos a considerar:

  1. Demuestre sus sentimientos: los niños más dispuestos a exteriorizar sus afectos tienen mayor probabilidad de generar vínculos estables con otros, esta es una conducta que aprenden en gran medida de sus padres, maestros y otras personas cercanas. Para ello es recomendable generar un espacio-momento en donde el niño pueda exteriorizar con confianza sus sentimientos positivos y también los negativos, sin sentirse juzgado, reprimido ni cuestionado desde ningún punto de vista.
  2. Preste atención en el momento adecuado: la introversión y extroversión son maneras de manejar la atención recibida por los padres, bien sea por exceso o déficit de atención obtenida. Para ello es recomendable generar un espacio-momento en donde no exista ninguna otra prioridad que el niño, esto le permitirá interiorizar que existen un lugar adecuado para exteriorizar sus necesidades, demandas, requerimientos y exigencias. Esto fundará las bases para el desarrollo de la inteligencia emocional en el niño.
  3. Dele mayor valor al juego: los nuevos avances en aprendizaje han arrojado que a través del juego podemos evaluar y desarrollar talento en niños y adultos de manera efectiva y eficiente, comience jugando en familia y luego integra a otros niños de edades similares a las jornadas de juego. Para ello es recomendable organizar jornadas de juego que le permitan interactuar con el niño y también observarlo, permitiendo así identificar oportunidades de desarrollo a la hora de interactuar con otros, conocer y respetar reglas, entre otras conductas claves y con mucho valor simbólico.
  4. Mantenga un buen nivel de autoestima: su confianza será el pasaporte para una vida social productiva, motive y refuerce sus esfuerzos al completar una actividad, genera pequeños retos que sabrá que el niño podrá cumplir para luego reconocer su logro e inclusive hacer que otros reconozcan su éxito y lo motiven. A mayor confianza, más seguro se sentirá para interactuar con otros de manera asertiva, sin imponerse agresivamente ni adaptarse plenamente a otros desde la pasividad.

 



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