Hablemos de azúcar…

Algunos lo llaman “el dulce veneno”, otros menos aprehensivos entendiendo que es un nutriente importante en la dieta de niños y adultos tratan de hacer sus propias recomendaciones en virtud de los requerimientos energéticos y con una mirada menos acusadora pero atenta. Lo cierto es que desde la perspectiva que se mire, el azúcar y todos sus derivados son un tema polémico hoy en día por sus implicaciones en los elevados niveles de sobrepeso y obesidad a nivel mundial y el pasado mes de Marzo la OMS publicó nuevas directrices en torno a su consumo.

Son muchas las acciones que se han recomendado en torno a la ingesta de azúcares y sus derivados (papelón, melaza, azúcar morena, etc), pero hemos llegado a un punto crucial en el que si no tomamos medidas extremas, llegaremos a un punto sin retorno en el que los niños de hoy no sobrevivirán a sus padres.

De acuerdo a la nueva directriz recomendada por la OMS sobre la Ingesta de azúcares para adultos y niños, se recomienda reducir el consumo de “azúcares libres” a menos del 10% de la ingesta calórica total y se exhorta a llevar la reducción a niveles por debajo del 5% para percibir beneficios adicionales a la salud.

Cuando la OMS se refiere a los “Azúcares libres” hacer referencia a los monosacáridos y los disacáridos añadidos a los alimentos por los fabricantes, los cocineros o los consumidores, así como lo azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes, los jugos de fruta y los concentrados de fruta.

Estos azúcares libres son muy distintos a los azúcares “intrínsecos” que se encuentran de forma natural en frutas, vegetales frescos, lácteos y por el momento no hay pruebas de que su consumo tenga efectos adversos para la salud. Le invito a leer mi post “Más fruta, menos jugo” para que tenga una idea de las diferencias entre el jugo y la fruta entera para su salud.

Aquí debo resaltar que esto no aplica si usted ya tiene un diagnóstico de diabetes tipo 2 o alguna patología asociada al Síndrome metabólico.

Los más recientes estudios han demostrado que los adultos que consumen menos azúcar tiene un menor peso corporal y en contraste, las enfermedades crónicas no transmisibles son responsables del 68% de los fallecimientos a nivel mundial en 2012. Asimismo, los niños expuesto a mayor cantidad de productos con alto contenido de azúcar (pe. Bebidas azucaradas) son más propensos a padecer de sobrepeso y obesidad a más temprana edad.

Para la OMS las evidencias científicas califican estas recomendaciones como firmes y se recomienda sean adoptadas como políticas de estados por los países miembros, involucrando campañas informativas y educativas para los ciudadanos en términos de ajustar el etiquetado nutricional, concienciación de los consumidores, regulación en la comercialización de aquellos alimentos y bebidas no alcohólicas con alto contenido de azúcares y finalmente exhorta a los consumidores a ponerlas en práctica al momento de hacer sus elecciones al momento de realizar sus compras.

Lamentablemente la industria alimentaria tiene un peso importante sobre estas recomendaciones hacia los gobiernos e instituciones y en la mayoría de nuestros países, las bebidas carbonatadas y los jugos endulzados son más económicos que el agua, por lo que la lucha es casi como la de David contra Goliat.

Queda en manos de ONG y personas como usted y como yo llevar el mensaje a todas y cada una de las casas e instituciones educativas para que todos los ciudadanos se mantengan al tanto de estas recomendaciones y las apliquen en sus entornos cercanos. Si cada uno de nosotros lo conversa con un amigo y un familiar el efecto multiplicador será increíble y en muy poco tiempo un gran número de personas estarán al tanto y en buena medida dispuestos a implementar estas recomendaciones.

Así que le invito desde hoy a conversar de este tema, compartirlo por las redes sociales reales y virtuales

¡Haz tu parte!



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