¿Has perdido el balance?

Sabemos que la vida hoy en día es un sinfín de ocupaciones. Salvo para aquellos que se han retirado al campo o la playa a vivir, las ocupaciones diarias pueden llegar a ser tantas, que corremos el peligro de acostumbrarnos al estrés. Pareciera que poder vivir “bien” con el estrés es un síntoma de éxito.

En Inspirulina pensamos que la riqueza no siempre está en el dinero. Debemos poder ser capaces de escoger el bienestar por nosotros mismos, para que el llamado a despertar no termine siendo una enfermedad, una crisis nerviosa, o un colapso.

Hay otros caminos. Antes de descubrirlos, debes saber si necesitas quitarle peso a la ansiedad. Te ayudamos a identificarla:

Tu teléfono es una extensión de tu cuerpo. Si bien el internet y las redes sociales tienen sus ventajas, también es cierto que se han hecho adictivas. Si llegas a ver la barra de notificaciones incluso si no suena; si recorres una y otra vez los feeds esperando una actualización; o incluso si sientes pánico ante la posibilidad de quedarte sin batería, debes saber que has llegado a niveles críticos de desconexión.

Tienes problemas para dormir. Tu cuerpo te manda señales al no dejarte tomar el sueño, o bien cuando te levantas sin sentir que has descansado lo suficiente. Son signos de que tu sistema nervioso puede estar en peligro.

¿Te enfermas demasiado? También es una señal de que debes hacer cambios. Tu sistema inmunológico está relacionado con los niveles de estrés, y muchas veces pensamos que tomando suplementos nos estamos ayudando. Hay que cambiar desde adentro.

No te importa qué te llevas a la boca. Sabemos que estás ocupado, y que hay veces en que el tiempo nos obliga a comer algo de comida chatarra, por ejemplo, lo cual no es recomendable en primer lugar. Pero entendemos que puedas recurrir a ella una vez, sabiendo que es una excepción. Pero si deja de importarte, debes activar las alarmas. Al mismo tiempo, dedícale tiempo de calidad: así sean quince minutos. Apaga (de nuevo) o aparta el celular o la TV mientras lo haces, y toma conciencia del alimento que le estás dando a tu cuerpo, agradeciendo.

Demasiadas metas externas. Sí, queremos un auto, una casa, ropa a la moda, tecnología de punta en nuestras vidas, pero no podemos olvidar lo que realmente importa: la paz interior no vendrá por ninguna de esas vías. Debemos poder ser capaces de pasar tiempo de calidad con nosotros mismos, deleitarnos en las pequeñas cosas, vivir aquí y ahora.

La meditación es una buena manera de comenzar a recuperar el balance. Te enseñará a conocer a profundidad tu flujo de pensamiento, y a saber dejar ir las cosas que no puedes controlar, para que puedas concentrarte en tu bienestar, y aprender a tener una buena y duradera calidad de vida.



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