¿Has sentido miedo? Conoce por qué lo sentimos

¿Has sentido miedo? Conoce por qué lo sentimos

A propósito de las migraciones y los desastres naturales que estamos enfrentando, hemos realizado una entrevista a la psicoterapeuta María Eugenia Luckert para explorar un poco el campo del miedo, y darle algunos tips a nuestros seguidores.

1.- ¿Qué es el miedo?

Es una reacción (química, fisiológica y corporal) ante situaciones amenazantes o que causan inseguridad, en las que el ser humano teme perder el control del entorno. Esta reacción (el miedo) es una emoción, que al igual que la rabia, la alegría, el dolor, etc., le dan dimensión humana a nuestra vida, y están arraigadas (las emociones) en nuestra naturaleza, lo queramos o no. El miedo podemos considerarlo, como lo llamo yo, un botiquín de primeros auxilios para la toma de decisiones cuando no hay tiempo para pensar.

2.- ¿Por qué sentimos miedo? ¿Nacemos con eso o lo desarrollamos con el tiempo? ¿Cuáles son las causas?

Como el miedo es una emoción, nacemos con él. Es como una cajita de primeros auxilios con la que nacemos (programa emocional genético) que nos permite reaccionar rápidamente ante situaciones inesperadas, hacer una rápida valoración de dichas situaciones, tomar decisiones en momentos de emergencia cuando no hay tiempo para largas reflexiones, e incluso, para comunicarnos de manera no verbal.

Ante un evento inesperado hay una respuesta fisiológica (gracias a secreciones hormonales), y se genera una expresión corporal (que llamamos emoción: miedo, rabia, etc.) que nos permite responder de manera rápida y efectiva, aunque a veces, no necesariamente óptima: enfrentamiento, huida, rigidez. Las emociones, entre ellas el miedo, nos ayudan a tomar decisiones en momentos apremiantes.

3.- ¿Existen diferentes tipos de miedo? ¿Cuáles son los más comunes?

¿Has sentido miedo? Conoce por qué lo sentimosMás que hablar de diferentes tipos de miedo, lo que hay es diferentes formas e intensidades de expresar ese miedo, ante diferentes situaciones o elementos del entorno que nos provocan dicha emoción. Tal como lo hemos planteado, el miedo viene con nosotros cuando nacemos (al igual que todas las emociones), y las reacciones fisiológicas y expresivas de nuestro cuerpo son parecidas en todas las culturas. Es decir, cualquier venezolano, árabe, mexicano, chino, alemán, portugués, etc., siente miedo igual, lo que será diferente es ante qué situación o elemento del entorno va a sentir miedo, y cómo lo va a expresar, ya que estas dos últimas consideraciones (ante qué y cómo) dependen más de los aprendizajes y la cultura.

4.- ¿Cuáles son las consecuencias de no superar el miedo?

Más que hablar de superarlo, hay que hablar de manejarlo con inteligencia emocional. Como nacemos y morimos con nuestro maletín de primeros auxilios emocional, las emociones siempre nos acompañarán para cumplir su función de protegernos y alertarnos, permitiéndonos tomar decisiones efectivas en momentos apremiantes cuando no hay tiempo para reflexionar.

No manejar adecuadamente el miedo nos lleva a un estrés físico y emocional sostenido, lo que limita cada vez más la capacidad de enfrentarse al entorno para la satisfacción de todas las necesidades, disminuye la calidad de vida de la persona, y llega incluso a manifestarse a través de enfermedades.

5.- ¿Cuáles serían entonces las estrategias para manejar el miedo que sugiere como especialista?

Lo primero que hay que hacer es:

a.- RECONOCERLO: para ello hay que prestar atención a nuestras señales fisiológicas, corporales, e identificar y colocarles el nombre correspondiente a esas señales: “cuando siento esto, es miedo; cuando siento esto otro, es rabia”, y así con cada emoción.

b.- ACEPTARLO: esto que siento “es” y “se llama” miedo, forma parte de mí y es natural.

c.- RESPETARLO (RESPETARSE): no por sentir miedo soy menos que otras personas, hay que apagar el juez interior y no criticarse. El miedo no es bueno ni malo, sencillamente “es” y cumple una función importante para todos y cada uno de los seres humanos.

d.- EXPRESARLO: diga “tengo miedo” y deje que su cuerpo también lo exprese a través de manifestaciones propias de ese miedo, sin avergonzarse por ello.

IMPORTANTE: Expresar las emociones no significa ofender ni agredir o causar daño a otra persona u objeto, reconocer públicamente la emoción ya es una forma de expresión.

Justamente hoy en día, que estamos enfrentando tantos desastres naturales, y procesos migratorios donde la incertidumbre se abre paso, es totalmente normal sentir miedo, inseguridad. Entonces, cobra mucha más importancia aceptar el miedo como una emoción natural en nosotros y permitirle estar y expresarse (ya sea temblando, llorando un rato, reconociéndolo y diciendo francamente: “tengo miedo”), e incluso, contactar a algún psicoterapeuta que les brinde el apoyo necesario,  y así también, descubrir todos los otros recursos, herramientas o habilidades (fortalezas) para hacer frente a la situación, y ponernos en acción para seguir adelante y construir de nuevo nuestro camino en la vida.

Recuerde: “Las emociones se sienten más allá de que nos gusten o no; si las expresamos, todas las emociones vienen y van como las olas del mar, es cuando las reprimimos que estas se niegan a irse” Anónimo.



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