¡Hay más para ti!

¡Hay más para ti!

¿Continúas en una relación que no te satisface? ¿Estás en un trabajo que no te gusta? La vida no es para que la vivas más o menos, date cuenta de que hay más para ti, así que atrévete a ir por ello.

Una historia real que puede impulsarte a cambiar

Una cliente recientemente me contó que tuvo un accidente de tránsito. Afortunadamente no fue más que un gran susto. Sin embargo, se dio cuenta de que pudo haber perdido su vida.

Hablamos sobre lo efímera que esta es, lo rápido que pueden cambiar las cosas y lo importante de aprovechar cada día que Dios nos regala. Ella me decía que quería entender por qué ocurrió ese accidente. Yo le respondí que tal vez la pregunta era más bien para qué había vivido esa experiencia. Al final de la consulta concluyó que había estado posponiendo algunas decisiones, tal vez por temor o por comodidad y por ello su vida había perdido la plenitud a la que ella estaba acostumbrada. Ahora sabía que debía hacer los cambios sin más demora, a pesar de los riesgos que ello pudiera tener.

¿Conformarse o ser ambicioso?

Toma unos minutos para revisar tu vida y cómo te sientes con ella. Responde estas preguntas:

¿Sientes que estás en un buen momento?

¿Has experimentado o ahora sientes plenitud en algún área de tu vida o en toda?

Si supieras que vas a morir pronto, ¿seguirías viviendo del mismo modo?

Tal vez al responder estas preguntas experimentas inquietud e insatisfacción. Sin embargo, saber dónde estás parada(o) es importante para poder comenzar cualquier cambio.

Creo que mereces vivir una vida maravillosa, naciste con todo para ser feliz. Sin embargo, si te conformas, limitas y eliges una vida que tal vez te dé seguridad, no disfrutarás de la plenitud que puedes experimentar.

Lo bueno es que siempre puedes comenzar de nuevo y darle un giro a tu vida si la que tienes ahora no te gusta. Paso a paso, puedes diseñar aquello que anhela tu corazón y construir una vida de la cual te enorgullezcas.

¡Tú mereces ser completamente feliz! No te conformes con menos. Puedes tener ambiciones e ir por ellas.

¿Desear más para mí me convierte en alguien codicioso?

No creo que haya nada malo en tener ambiciones. Considero que tenemos el derecho de aspirar a más y como seres humanos nuestro deseo natural es de superación.

El universo es abundante y diverso, no solo en bienes materiales, sino en opciones y formas de vida. Por esto, saber que hay más y querer tenerlo es un deseo genuino y una posibilidad para todos.

Ahora, hay una diferencia entre querer más y ser codicioso. Esto último viene de una carencia interna donde nada la sacia, y el objetivo se centra en acumular más y más.

Este artículo no se trata de esto, de hecho, no todas las cosas que nos dan plenitud son materiales. Por ejemplo, tener buenas relaciones es algo invaluable, desde mi punto de vista.

Entonces, te reafirmo: atrévete a desear una vida más plena, con más significado.

Hay más para ti, ¿cómo lo consigues?

1.- Determina el área de tu vida donde quieres hacer cambios.

Tal vez sean varias, pero comienza con una, aquella cuyo cambio sea más fácil comenzar. Por ejemplo, si fuese el trabajo, define el tipo de mejora que quieres. ¿Es lo que haces lo que no te gusta? o tal vez sea el lugar o el ambiente laboral.

2.- Define qué es lo que verdaderamente te haría feliz.

Sin pensar en limitaciones o si eso es posible encontrarlo, haz una lista con todos los atributos o cualidades que quieres en esa área que buscas cambiar. Continuando con el ejemplo laboral, paséate por el cargo que quieres, la remuneración, el tipo de jefe, horario, el tipo de empresa. Considera todos los detalles que harían que eso que buscas haga que sientas dicha y plenitud. Asegúrate de que te enfocas en las características que quieres y no en aquello que rechazas. A veces estamos más claros en lo que no queremos que en lo contrario.

3.- Visualízate logrando ese cambio que anhelas.

Sostén la visión de lo que quieres en tu mente, y siente la emoción como si estuvieses viviendo en este momento la alegría de lograr eso que tanto deseas. La parte energética y emocional contribuyen de forma importante —por una parte— para atraer aquello que quieres y —por otra— a mantener el entusiasmo necesario para hacer las tareas que te llevarán a lograr tu meta.

4.- Traza un plan de acción con las tareas necesarias para alcanzar lo que deseas.

Si seguimos con el caso de un cambio de trabajo, y, por ejemplo, quieres dedicarte a otra labor, tal vez tengas que tomar un curso o desarrollar algún conocimiento o habilidad para adecuarte a esa nueva labor. En el caso de que en la empresa donde estás te guste, pero no lo que haces, habla con tu jefe o con Recursos Humanos para ver si tienes la posibilidad de entrar al departamento que quieres. Si, por el contrario, es el mismo trabajo, pero con otro ambiente o jefe, empieza a buscar opciones, enviando tu CV. Recuerda, debes actuar si verdaderamente quieres lograr la mejora.

De todo corazón deseo que vivas una vida de la que sientas orgullo, en tus manos está lograrlo. Así que ojalá quieras comenzar hoy. ¡Vamos, tú puedes!



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