Haz reingeniería de tu vida

Hoy tuve una dosis de Inspirulina y quise compartir esto con toda la comunidad.

Un día me levanté y decidí cambiar el rumbo. Hacer Reingeniería de mi vida.

Muchas veces lo había leído o lo había escuchado. Personas que se quejaban de hacer lo que habían venido haciendo durante muchos años y tomaban la decisión de replantear su vida, irse a otro lugar, cambiar de profesión o dejar su trabajo habitual.

Hablar de Reingeniería hoy es normal, Las empresas aplican principios de reingeniería para rediseñar sus procesos y oxigenar su funcionamiento.

Tal vez hayas leído sobre este concepto y te preguntes ¿Qué tiene que ver esto con mi vida? Y la respuesta es sencilla, hacer reingeniería en tu vida significa observar los procesos y decidir mejorarlos, optimizarlos o en definitivas cuentas; cambiarlos por completo.

En mi vida, a mis 31 años, tome la decisión de cambiarlos por completo.

Tenía gran parte de mi vida siendo empleado, como aprendiz, como supervisor y como jefe, sea cual sea el caso era subordinado a otro y dependía de una quincena y un fin de mes, además del HCM, prestaciones sociales, fidecomiso, caja de ahorro; entre otros privilegios que gozaba en mi sitio laboral.

Pasé por diferentes organizaciones, tanto públicas como privadas, renunciando a un trabajo para aceptar otro de mejor remuneración y beneficios pero siempre siendo empleado.

Hasta un fin de años decidí hacer Reingeniería en mi vida, ese año comenzó con muchas bendiciones, una nueva casa, nuevas oportunidades para mi familia, crecimiento en mi matrimonio y en mis valores de vida, lo que se mostró como un año de muchos retos.

Un fin de semana Dios usó la vida de varias personas que me hablaron desde su experiencia de vida, cómo habían descubierto sus potencialidades al trabajar para ellos mismos (Ser su propio jefe), lo que nuevamente me hizo reflexionar sobre mi vida y mis decisiones laborales.

Ese mismo domingo consulté con mi esposa, pedí su permiso para tomar decisiones, consulté a mis mentores y tomé la decisión, renunciar a más de dos décadas de ser empleado y empezar mi camino hacia la independencia.

Firmé mi carta de renuncia, la entregué, me despedí y dejé atrás todas las relaciones laborales que tenía y comencé mi camino a ser mi propio jefe.

El día de mi cumpleaños me di cuenta que no pude darme un mejor regalo, me levanté, me miré en el espejo y me dije: “Feliz cumpleaños, eres tu propio jefe”.

Tal vez no es posible medir el éxito de mi decisión en este momento, pero sí es posible medir como me siento: “Feliz”. La paz laboral que experimento no la había experimentado en muchos años de trabajo.

Hoy reflexione sobre algunos aspectos que me ayudaron a tomar la decisión de ser independiente:

  1. PAZ
  2. CRECIMIENTO
  3. ESTABILIDAD Y
  4. PASION

A veces creemos que la estabilidad en tu vida te la dará un empleo pero es triste cuando el empleo se roba tu sonrisa y se vuelven inestables tus emociones, el trabajo termino llevándose toda tu paz interior y exterior.

Otras veces pensamos que el trabajo nos asegura el futuro, pero nos damos cuenta que nuestra vida ha perdido sentido y posiblemente si seguimos así nos enfermemos y no lleguemos a ningún futuro.

Otras veces suponemos que el trabajo nos ayudará crecer, pero cuando pasan los años en una organización y no hay manera de ascender ni de avanzar, nos damos cuenta que nos quedamos estancados en una posición que no da pie a un avance significativo.

Y lo más triste de nuestro paso por el mundo laboral es que perdemos nuestra pasión, y escuchas frases como: “Hoy no puedo TENGO que ir a trabajar”, o “Cuánto quisiera no ir a trabajar, pero DEBO hacerlo”, o las más conocida: “Hoy es lunes, que triste; debo ir a trabajar”, lo que demuestra que este tipo de personas solo trabajan por necesidad y no porque les apasione lo que hacen.

Frases como estas denotan que hemos perdido toda la pasión por nuestro trabajo, que ya no hay nada que podamos hacer, nada que nos dé sentido y propósito y que encienda de nuevo la luz nuestros ojos y nos ayude a seguir adelante cada día. Solo nos levantamos cada día por inercia y vivimos por vivir. Como un empleado más.

Es tiempo de hacer una reingeniería con tu vida; tal vez en tu caso no sea renunciar a tu trabajo como yo lo hice, pero si sea recuperar tu paz, crecimiento, estabilidad y pasión.

Vale la pena vivir una vida que tenga propósito y sentido, vale la pena mejorar aspectos de tu vida que no has podido cambiar.

Hoy piensa en ti, piensa en tu vida, piensa en tu futuro y piensa en tu propósito en la tierra, dejar un legado y disfrutar del proceso de vivir es parte de la vida.

Hoy decídete a hacer Reingeniería en tu vida, veras que los resultados son sorprendentes.

Por: Lcdo. Norbey Rodríguez

Comunicador Social / Teólogo/ Coach de vida

[email protected]

@norbeyrodriguez

www.corpoleader.com



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