Haz un stop y atiende de forma eficaz tus responsabilidades

Es fácil sentirse abrumado cuando se tienen muchas responsabilidades en un mundo que se mueve tan rápido. Esto pasa muchas veces sin notarlo. Nos levantamos cada mañana y dejamos de contemplar las maravillas del día y en su lugar, apenas despertamos, llenamos nuestra mente con el cronograma de actividades que tenemos que cumplir para poder alcanzar nuestras metas.

En las mañanas, antes de salir de casa, la dinámica se convierte en un rally entre comer, ducharte, vestirte y luego salir corriendo con la esperanza de que el tráfico no esté tan pesado para que puedas llegar a tiempo a tu destino.  La historia es así si eres soltero, y si estás casado y con hijos, debes añadir muchos más detalles.

La descripción que les expongo puede ser común para muchas personas. En mi caso, la mayoría del tiempo sé manejar toda esta dinámica muy bien, pero hay veces en las que me provoca no ser tan independiente, regresar a mi niñez y tener a mi mamá para que me consienta y haga todo. Sin embargo, como sé que no es opción, acepto las consecuencias de crecer con todos sus beneficios.

De adolescente, siempre discutía con mi mamá acerca de lo independiente que quería ser y ahora que lo soy, lo disfruto, pero en esa época, no había tomado en cuenta las responsabilidades que vienen con esta capacidad que tenemos todos los seres humanos de actuar, tomar decisiones y valernos por nosotros mismos.

Encontrar el norte

Cuando me siento abrumada,  reconozco que mi actitud ante las circunstancias se vuelve más dócil a las quejas. En esos momentos, me gusta hacer un stop y reconocer que lo que vivo es una elección que solo yo puedo cambiar. Entonces, logro salir del espiral en que se vuelve mi rutina y dejo de enfocarme tanto en exigirme cumplir -cumplirme a mí, cumplir a los demás, cumplir al mundo- y encuentro paz. Un estado de armonía interior que yo experimento cuando me concentro en lo esencial que es disfrutar lo que hago en todo momento; incluso cuando preparo el desayuno para mí y lo hago con amor.

¿Por qué sucede esto?

No soy psicólogo, pero en lo personal puedo decir, que el cumplir tiempos, el tener que obtener recursos para lograr cosas, el querer hacer siempre todo de la mejor forma, pueden hacer que pierda el foco algunas veces del para qué estoy haciendo eso. Pero cuando hago mi stop, tomo impulso para seguir adelante con una mejor actitud porque entiendo que más importante que el logro de mis metas, es  disfrutar de todos los pasos que me  lleven a ellas.

Promueve tu bienestar

  • Haz un horario realista con tus actividades cotidianas para sea fácil seguirlo y te ayude a optimizar el tiempo.
  • Dedica al menos media hora diaria para meditar
  • Sé compasivo con los demás, pero sobre todo contigo mismo. La perfección no existe.
  • No busques la aprobación del otro: es difícil, porque vivimos en un mundo que se mueve por los que otros opinan. Si subes una foto en una red social, no importa los likes, lo que importa es la memoria que quisiste compartir con el mundo.
  • Confía en ti.


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