Hierbas, el sabor de la vida a la mesa

Las hierbas son un concentrado de las propiedades de los vegetales que brindan un toque de aroma y color. Ninguna aporta muchas calorías ni sacia el hambre, pero sin ellas, la comida sería muy aburrida, por lo que resultan un complemento indispensable en la cocina y el toque final de toda buena preparación.

El uso de las hierbas aromáticas se pierde en el tiempo: el hombre las ha utilizado desde siempre como medicina y hasta en rituales religiosos. Sus fragancias y sabores sutiles a menudo son una de las principales características principales de la gastronomía regional.

El listado es larguísimo, empezando por el tradicional perejil y terminando con unas más exóticas, como el mache y el perifollo. En general, es conveniente usarlas frescas, aunque hay algunas que, ya secas, conservan su sabor y aroma. Ciertas hierbas se secan de manera natural con el paso del tiempo.

Cilantro: de sabor y aroma fuertes, se usa en un sinnúmero de preparaciones, como el guacamole y los chutneys.

Cebollín: sus hojas deben usarse frescas, y son especiales para aderezar ensaladas, sopas y canapés.

Perifollo: es una de las finas hierbas junto al cebollín, perejil y estragón, que se usan en la cocina francesa, especialmente en los omelettes.

Eneldo: se usan las hojas y los frutos. Su sabor conjuga bien con el pescado y con los platos que llevan yogurt y crema ácida.

Mache: esta planta es un clásico de la cocina francesa. Su sabor, levemente aceitoso realza las ensaladas.

Flor de mostaza: aportan color y un toque picante. Ideales para cocinar ensaladas y saborizar un dip de queso.

Cuando es posible disponer de hierbas frescas, se puede recurrir a alguna forma de conservación:

  1. Congeladas: una vez limpias y secas, se pican y congelan formando cubitos con agua y caldo.
  2. En aceite y vinagre: dentro de recipientes opacos y en la oscuridad.
  3. En sal: en un recipiente, alternado con capas de sal.
  4. Secas: se atan en pequeños ramos sin lavar y se cuelgan cabeza abajo, cerca de una fuente de calor seco. Una cucharadita de té de hierbas secas equivale a 3 de hierbas frescas.

Las hierbas representan mayores concentraciones de nutrientes, vitaminas y bioquímicos. Son increíbles para aromatizar y decorar, además de agregar sabores muy bien definidos.



Deja tus comentarios aquí: