Histólisis humana

En un proceso llamado histólisis, la oruga se digiere a sí misma desde adentro hacia afuera, ocasionando que su cuerpo muera. Durante esta muerte parcial algunos de los antiguos tejidos de la oruga son rescatados para formar nuevos. Estas células remanentes son llamadas histoblastos y se usan para crear un nuevo cuerpo. Empleando los jugos de su sistema digestivo, la oruga transforma su anterior organismo de larva en alimento que usa para reconstruir su nuevo cuerpo.

Aquí hay varias cosas que podemos resaltar en este proceso natural que sufre esta criatura, hija de la naturaleza igual que nosotros. Cuando ocurre un cambio en nuestra vida, a voluntad o por las circunstancias, algo de nuestro ser muere y lo ideal es renacer ante esa muerte, aprender de lo sucedido usando ese tejido muerto para crear uno nuevo que permite transformarnos en una mejor versión de nosotros mismos.

Si la oruga no se convirtiera en mariposa, no llegaría a ser adulta y no le daría continuidad a su especie. Moriría sin desarrollarse y transformarse en lo que debe ser.

Hoy, en un mundo lleno de cambios, si somos personas herméticas, cerradas, estáticas, no vamos a sobrevivir, porque estamos en contra de nuestra naturaleza que es la de crecer, evolucionar. La maravillosa neurogénesis, nos salen dientes, crecemos, mudamos el cabello, cambiamos la voz, nuestra piel se renueva y repara constantemente…. NADA EN LA VIDA ES ESTÁTICO. Actualmente tenemos la oportunidad incluso, de conocernos internamente y elegir qué queremos cambiar de nosotros, cómo optimizarnos, en qué aspectos trabajar. Y por supuesto, estos cambios traen repercusiones positivas en todo lo que nos rodea, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestras relaciones y la manera como vemos y afrontamos las cosas.

Usted elige si ser una oruga y arrastrarse toda su vida o convertirse en mariposa y ¡volar!



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