Hola, invierno. Hola, resfriado.

Hola, invierno. Hola, resfriado

Con el cambio de temporada, parece imposible escapar del resfriado común: variaciones de temperaturas, lluvias (o nieve en algunos casos), humedad, corrientes de aire, y un montón de factores externos que podrían afectarnos. “Podemos adoptar medidas para prevenir (el resfriado común), pero es imposible asegurar que no caeremos en ellos”, adelanta  Jaime Jesús Pérez Martín, técnico de Salud Pública del Servicio de Prevención y Protección de la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social de Murcia, en una entrevista para el diario El País de España.

Se estima que existen cerca de 200 virus que pueden generar cuadros sintomatológicos similares, por lo que a veces algunos tratamientos podrían no funcionar eficazmente para todos. Además, durante la época más fría del año, la temperatura de nuestra mucosa nasal está más baja, por lo que se convierte en el hogar ideal para que estos virus se multipliquen, y pasar más tiempo en lugares encerrados por las condiciones externas, nos expone a mayor cantidad de ellos.

Sin embargo, el especialista asegura que se puede trabajar en fortalecer el sistema inmunológico y enfrentar el resfriado común, especialmente desde nuestra alimentación. “Con caldos cuya composición se base en alimentos como la cebolla, el limón, el ajo o los zumos de vegetales, así como utilizando principios activos que fortalezcan la zona dañada, como el propóleo (resina de abejas), el aceite de orégano o las vitaminas del grupo B, entre otras”, enumera, pero esto solo una vez que ya se padezca el resfriado.

También la vitamina C “parece estar limitada a acortar la duración de los catarros o resfriados, pero no influye en su aparición”.

Entre algunas normas básicas de cuidado, podemos compartir las siguientes:

  1. Cubre tu boca y nariz al toser y estornuda en pañuelos de papel y tíralos a la basura.
  2. Si no tienes pañuelo de papel, tose y estornuda sobre la manga de tu camisa para no contaminarte las manos.
  3. Evite tocarse con las manos los ojos, la nariz o la boca.
  4. Lávese las manos frecuentemente con jabón (durante 15-20 segundos) y, sobre todo, después de toser o estornudar.
  5. No comparta objetos personales de higiene o aseo (vasos, toallas…).
  6. Ventile diariamente la casa, habitaciones y espacios comunes.
  7. Limpie con frecuencia las superficies y objetos de uso común con productos de limpieza habituales (ropa, vajilla, encimeras, baño, pomos, juguetes, teléfonos…).

¿Conoces algún otro truco para sobrevivir al resfriado? Comenta y compártelo con nuestra comunidad.



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