Hurgando el pasado de su ser profundo y pasional: Lídia Pujol

Barcelona, culpable de tantos afectos y de tantas nostalgias… capaz de abrigar identidades múltiples desde su catalanidad más férrea. Con el agua de testigo desde un puerto que la convierte en mediterránea y conectada a la península desde dos hilos dulces el Llobregat y el Besós. Por sus aguas un día y tantos otros, desembarcaron sonidos que entretegidos generaron una suerte de caleidoscopio musical pleno de aromas y colores.

En Barcelona se complica lo de ponerle puertas al monte o delimitar la utopía, (parafraseando al gran Serrat), porque sus pasados étnicos y sus presentes múltiples conviven hábilmente y tienen la suerte de encontrarse algunas veces, con seres pasionales y sensibles capaces de contarnos su historia y su carácter, en propuestas desde donde conjugar sus ángeles y sus demonios, en lo humano y lo divino.

Hablo del trabajo de Lídia Pujol, ella buscó y busca en su interior las claves que la inspiran en su curiosidad fascinante por desvelar los muchos lenguajes que tiene la historia para mostrarnos la vida. Esta cantora barcelonesa, hurga en sus raíces con el fin de reconciliarse con su propio mundo y nos devuelve la historia desde la escena de un teatro o una catedral. Integra sus habilidades curtidas en su experiencia teatral, generando trabajos completos y hermosos donde la puesta en escena consigue una atmósfera de gran contenido estético, ideal para proyectar su hermosa voz y su contagiosa pasión.

Es el caso de «La Cerimònia de la Llum», espectáculo estrenado en la emblemática Santa María del Mar en 2011 (Barcelona), donde Lídia canta canciones de la tradición popular, que algunas de ellas llevaban mas de 400 años sin cantarse. Se trata de un trabajo de investigación histórica donde interpreta una colección de canciones, cantos medievales y mediterráneos, algunos de ellos encontrados en el manuscrito Llibre Vermell, conservado en el monasterio de Montserrat.

Posee dos discos «Laie» (2003) donde pone música a poemas de dos grandes del siglo XX Jacques Prévert y Federico García Lorca, «Els amants de Lilith» (2007), grabado en directo desde el Teatro Nacional de Cataluña, un trabajo de tradición popular y transmisión oral, recogida en pueblos de Cataluña, Valencia y Baleares.

Lídia Pujol es intensa, mucho…! en sus entrevistas dice cosas así: «me estoy invitando constantemente a ser yo misma» o «…lo que quiero es que cada uno se convierta en si mismo». Y es así, como fiel a si misma, esta cantora investiga la historia de su Cataluña natal, rescata la palabra de textos sagrados o de tradiciones lejanas, para a través de ella y desde ella, encontrar un lugar desde donde cantar.

Que el Mediterráneo los arrulle en la voz de Lídía Pujol!

Adriana Pedret



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