Iluminación a través del yoga

Si eres de los que piensa que la iluminación es sólo para quienes dedican su vida a meditar en el Tibet, pues te tengo una buena noticia, a través de la practica de Yoga cualquier mortal como tú y como yo puede alcanzar este estado en 8 pasos.

Al adoptar el Yoga como un camino de vida y no sólo como la práctica de posturas o ejercicio respiratorio, comienzas a regir tu vida bajo ciertos preceptos, a través de los cuales vas despertando tu conciencia y te vas haciendo más sensible a las energías que te rodean,  vas deshaciéndote de tus creencias limitantes y aumentando tu capacidad de ver la realidad tal cual es y no a través de los prejuicios a los cuales estamos acostumbrados.

Hace más de 3 mil años en India un señor llamado Patanjali, escribió unos textos llamados “Yoga Sutras”, donde nos explicaba a través de 8 preceptos cómo alcanzar ese estado de Yoga, de plenitud, de iluminación: Estos 8 preceptos son: Yamas, Niyamas, Asanas, Pranayamas, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi.

Yamas: Es el primer paso en el viaje hacia la realización personal y  tiene que ver en la relación contigo mismo. Son principios para estar en armonía y paz con tu ser:

  1. La práctica de Ahimsa o no violencia: Si actúas violentamente no puedes alcanzar la paz interior. Iniciar la no agresión contigo mismo, luego con tu circulo más cercano;  comenzando por tratar a tu cuerpo con amor,  alimentarlo sanamente, no forzarlo más allá de lo que pueda dar, no castigarte con culpas, evitar enfocar tu diálogo interno con lo que te haga sentir mal, deshacerte de las emociones y pensamientos negativos; incluso prestar atención a detalles como, por ejemplo, tu modo de conducir.
  2. La práctica de la Verdad: ser tu mismo, ser transparente, ser coherente con tus emociones, pensamientos y acciones.
  3. No robar ni envidiar, así de fácil: ¿Por qué? porque quien roba o envidia no puede vivir con paz interior.
  4. Moderación: evitar excesos y abstinencias totales, los dos polos son destructivos y caemos nuevamente en el principio de no violencia. Por ejemplo,  debemos ser moderados con la cantidad de comida que ingerimos, no comer nos hace daño y comer en exceso también.
  5. No codiciar ni caer en carencias: este punto está muy relacionado al anterior de la moderación, pero con respecto a la vida material. Aquí se toca un tema de conciencia de prosperidad: no codiciar significa no querer todo para ti, sin entender que en el universo hay suficiente de todo para todos. Tampoco es caer al otro extremo: vivir en total escasez porque ese no es el estado natural del ser humano, quien vive en escasez con necesidades no cubiertas no puede vivir con paz interior. Muchos podrían decirme ¿y qué hay de esos Yoguis que pasan todo el día meditando?, no trabajan y son pobres, son personas que viven muy en contacto con la naturaleza y sus necesidades reales están cubiertas, el hecho de que no tengan dinero no quiere decir que no tengan conciencia de prosperidad, recuerda que sus necesidades son completamente distintas a las tuyas, además, cuando conectas con tu verdadera misión de vida el Universo se encarga de proveerte de todo lo que necesites. Un ejemplo es el Dalai Lama, no tiene absolutamente ninguna pertenencia, ni siquiera la ropa que viste es de él, y sin embargo, no le falta nada.

yoga_playa_230Niyamas:  Son la auto observación que produce cambios internos. Los Niyamas nos recuerdan aquellos detalles a los que debemos estar atentos en el camino del despertar de la conciencia, como lo son:

  1. Limpieza: limpieza interna y externa de nuestro cuerpo, haciendo referencia a la higiene personal, a mantenernos libres de toxinas.
  2. Santosha y agradecimiento: mantener un estado de agradecimiento y regocijo. Es no necesitar una razón para estar feliz, es estar feliz porque sí, y agradecer todo lo que tenemos, somos y sucede aún cuando lo consideremos algo malo.
  3. Autoconocimiento: Es comprender que todo lo que existe es una sola energía y que somos parte de ella, y que ese todo es el Universo, Dios o como lo quieras llamar; es como si Dios fuera el mar y cada uno de nosotros y todo lo que existe fuésemos una gota de agua. Internalizar y realmente llegar a comprenderlo, es el autoconocimiento.
  4. Aceptación: Aceptar a las personas, situaciones y a nosotros mismos tal cual somos, nos dará paz mental, todo fluirá con mayor facilidad en nuestra vida.
  5. Veneración: Estar consciente de que existe una fuerza superior y creadora de la cual provenimos y a la cual pertenecemos, que está presente y se manifiesta en cada célula y en cada átomo de todo lo que existe, y sentirse agradecido hacia ella; sin necesidad de tener alguna práctica religiosa.

Asanas: Práctica de posturas físicas no comunes que buscan fortalecer, purificar y flexibilizar el cuerpo y la mente. Las Asanas son lo que normalmente conocemos como posturas en práctica de Yoga.

Pranayama: Es la práctica de ejercicios respiratorios que busca llevar el prana o energía vital a todo el cuerpo, calmar la mente, controlar nuestras emociones  y aumentar la cantidad de oxígeno en la sangre.

Pratyahara: Es el control de los sentidos, se logra a través de la meditación y la práctica de Yoga; el objetivo es silenciar el diálogo interno y mantener la atención en un sólo objeto.

Daharana: Contemplación. Es ser capaz de contemplar un sólo objeto sin emitir juicios sobre él, sólo observarlo hasta llegar el punto de fundirse con ese objeto, sentir que soy lo mismo que ese objeto. Por ejemplo, si contemplo una vela es tratar de no comenzar a pensar: la llama esta muy alta, se va apagar en cualquier momento, se esta derritiendo más de un lado que del otro, etc.

Dyahana: Es la “Nada”, hacerse uno con la nada, silenciar por completo la mente, es realmente meditar, anular por completo todos nuestros sentidos.

Y por último, una vez que hemos pasado por todos los estados anteriores, llegar al estado de Samadhi: Es pasar de ser uno con la nada a ser uno con el todo, es la expansión de la conciencia, es sentir que no hay tiempo, no hay espacio, no hay limitaciones, estás en todas partes en todo momento. Es una sensación de plenitud, de que no te falta nada, es el verdadero estado de Yoga.

 



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