La importancia del ácido fólico en el embarazo

El folato o ácido fólico es una vitamina necesaria para la producción y mantenimiento de nuevas células. Esto es especialmente importante durante períodos de división y crecimiento celular rápido, como en la infancia y el embarazo.

La deficiencia de folato dificulta la síntesis y la división celular, afectando principalmente la médula ósea y el desarrollo del tubo neural del embrión si la madre no le aporta la cantidad de folato necesario desde tres meses previos a la concepción, hasta el primer mes de gestación principalmente. Tanto niños como adultos, necesitan folato para producir células sanguíneas normales y prevenir la anemia.

Si la mujer tiene suficiente ácido fólico en el cuerpo antes de quedar embarazada, esta vitamina contribuye a prevenir defectos en el cierre del tubo neural (anencefalia, encefalocele y espina bífida) y ayuda a prevenir el labio leporino y fisura del paladar del bebé. Si el feto sufre un déficit de ácido fólico durante la gestación también puede padecer anemia megaloblástica, ser prematuro o presentar bajo peso al nacer.

El consumo de ácido fólico previene defectos en el cierre de tubo neural, la estructura embrionaria que dará origen a la columna vertebral y que termina de formarse el día 28 después de la concepción. Defectos en su cierre causa graves alteraciones en el embrión; los principales defectos son la anencefalia (ausencia de masa cerebral), espina bífida (falta de cierre de la columna en la espalda), o encefalocele (falta de unión entre los huesos del cráneo permitiendo que el cerebro y las meninges se exteriorisen). 



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