Inspiración ¡el mejor antídoto para la depresión!

Cuando decidí escribir mi libro SANAR ES UNA ELECCIÓN y contar mi historia sobre cómo enfrenté y superé la depresión, no lo hice pensando en entregar una fórmula mágica, ni tampoco una receta médica. Lo hice porque quería y quiero compartir con todo aquel que está pasando por algo similar, el aprendizaje que obtuve de dicha experiencia. Especialmente quiero transmitir una forma diferente de ver este trastorno del ánimo. Porque quizás sabemos algo o mucho de ella desde un punto de vista médico o científico, sin embargo yo quiero presentar mi versión de esta condición médica, no como enfermedad, sino como una puerta que al abrirla y traspasar el umbral de misterio que la envuelve, puede convertirse en una gran aliada para lograr una profunda transformación, obteniendo una mejor versión de nosotros mismos, pero sobre todo verla como una oportunidad que nos está regalando la vida para reconectarnos con nuestra espiritualidad.

Esta experiencia me ha enseñado entre tantas cosas, que todo lo que nos sucede obedece a un orden divino que muchas veces escapa a toda lógica y compresión humana. Que no hay forma de sentirse solo, triste, ansioso y/o deprimido si reconoces en ti la esencia divina, el ser de luz que habita dentro de ti, y del cual, por vivir apegados a las exigencias de nuestro ego, nos vamos desconectando mientras transitamos este camino que llamamos vida.

Cuando decidimos transmutar la depresión, son muchas las limitaciones que tendremos que superar: las que ya traíamos y las que aprendimos durante nuestro transitar por esta enfermedad como mecanismo de autoprotección. Por lo tanto deberás plantearte y aceptar nuevos retos que te permitan salir de tu zona de confort, de ese lugar mental donde te sientes seguro y confiado. Será como aprender a andar de nuevo en bicicleta ─comparando la bicicleta con la vida─. Al principio te costará, pero una vez que extraigas de ti el conocimiento adquirido previamente, nada ni nadie te podrá detener y ni siquiera querrás bajarte de ella.

Debemos rescatar el deseo por la vida, dejar de resistirnos a vivir el momento presente que es el gran reto y el aprendizaje que tenemos por delante los deprimidos, para entonces desde allí, en el aquí y el ahora, conectarnos con nuestro propósito de vida. Todos venimos a este mundo con un propósito, con una misión que nosotros mismos escogimos en el momento en que decidimos nacer. Al estar totalmente identificados con nuestro ego, la vamos olvidando y nos convencemos de que somos seres humanos teniendo de a ratos experiencias espirituales, en lugar de seres espirituales viviendo experiencias humanas.

shutterstock_82784341Mientras estamos inmersos en nuestra profunda tristeza, pensando en lo injusta que ha sido la vida con nosotros, es difícil que nos conectemos con este propósito. Es por eso que la clave está en aceptar y perdonar nuestro pasado. Cualquiera haya sido la causa de tu depresión, debes dejarla partir, para así permitir que la luz de tu consciencia impregne tu vida. El perdón no es un acto de compasión hacia los demás, es un acto de bondad hacia nosotros mismos.

Empieza por identificar y escribir todo lo que te interese y te cause emoción, no importa si es algo muy pequeño o muy ambicioso, debes tener presente que dentro de ti tienes todo el potencial para lograr lo que quieres. La idea es que te des el permiso de conectarte con todos esos talentos y capacidades que Dios ha puesto en ti. Es como dice Wayne Dyer: “Cualquier cosa que despierte emoción en nuestro interior es evidencia de un mensaje del Espíritu que nos dice, Tú puedes hacer esto; sí ¡tú puedes!”.

La mejor medicina, la mejor droga para enfrentar la depresión, es vivir nuestra vida llenos de inspiración. Al principio podrás sentir algo de miedo porque crees que te caerás de la bicicleta, tu ego te dirá muchas veces que no puedes, que no estás haciéndolo bien, tendrás miedo de defraudar “nuevamente” a los que te rodean, pero recuerda que muchas de estas conductas y reacciones fueron aprendidas, no forman parte de tu Ser, por lo tanto puedes deshacerte de ellas y rehacerte de nuevo. Solo tienes que escuchar el llamado de tu corazón y comenzar a expandir tu nivel de consciencia, deshaciéndote de hábitos y conductas que ya no te resultan útiles. Eligiendo vivir el momento presente. Usando el poder del perdón para sanar las heridas del pasado y aceptando que todo sucedió por alguna razón. De esta manera tus miedos comenzarán a ceder, permitiendo que emane de ti nuevamente el Espíritu.

Cuando empieces a elevar tu nivel de consciencia reconocerás la chispa de divinidad, la esencia de Dios que hay dentro de ti. Aprenderás a soltar los apegos y entenderás que para tener una vida inspirada no te hace falta nada que esté en el exterior. Para vivir una vida inspirada solo hace falta conectarte con tu Ser, hacer aquello que te emociona y dejar que la vida fluya tal como lo hace el agua entre las piedras del río.



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