¿Cómo podemos interpretar los sueños?

La historia está repleta de sucesos precedidos de sueños que avisaron al soñante sobre graves acontecimientos o sobre resolución de serios conflictos personales.

Son miles los casos, pero como dice el refrán, para muestra basta un botón y decidimos escoger un sueño premonitorio, el de Calpurnia, tercera o cuarta esposa de  Julio César,  la cual sueña que la casa donde viven se desploma y ella carga sobre sí el cuerpo apuñalado del Imperator. Avisa a Julio Cesar y le ruega que no vaya al senado, el Dictador de Roma, ya advertido varias veces por los adivinos de que se cuidara de Los Idus de Marzo, (14 de marzo) accede a quedarse y pospone la reunión. La conspiración está a punto de fallar, sin embargo, Marco Brutus, hijo de Servilia Cepionis, amante de Julio César, envía un mensaje en el que considera indigno de un Emperador dejar esperando al senado solo por supuestos sueños o premoniciones adivinatorias. El final lo conocemos, Julio Cesar fue apuñalado y muerto por los cónsules en el propio senado, siendo uno de ellos el propio  Brutus. “¿También tú?, Brutus, hijo mío” fueron, según William Shakespeare,  las últimas palabras del Emperador romano. 

Dentro del modelo freudiano o psicoanalítico, legado por Sigmund Freud,  al igual que en la visión del funcionamiento mental que nos da Carl Gustav Jung, los sueños tienen una importancia trascendental para explicar y comprender los conflictos conscientes o no, en los cuales se encuentra envuelto el soñante. 

En Singularidad, y en nuestra experiencia o en nuestra manera de entender los mensajes de la mente y del inconsciente, pensamos que los sueños trasmiten mensajes de gran trascendencia en diferentes ámbitos del existir del soñante.

Los sueños son manifestaciones de la mente como un todo. La mente tiene diferentes facetas, de las cuales somos conscientes de algunas y de otras no. En los sueños, todas las facetas de este universo complejo se manifiestan de diferentes maneras.

Una manera de expresarse los sueños y que es común en la mayoría de ellos, es la presencia de 1) Recuerdos de vigilia. Estos recuerdos son simplemente remembranzas, más o menos exactas, de sucesos o acontecimientos de la vida diaria común del soñante. Son como flashes de cotidianidad.

Otro aspecto es 2) Descripción de conflictos que acontecen en la vida familiar, laboral, amorosa o en cualquier otra área de la vida común del soñante. En este ámbito, los personajes del sueño y los acontecimientos narrados son cada uno de ellos expresión en la mente, de las personas o sucesos de la vida del soñador.

Otro sector que se expresa en los sueños es 3) Conflictos que se encuentran en pugna en el inconsciente de la mente del soñante. Los componentes del sueño, vistos desde este aspecto, son símbolos de áreas de la mente del propio soñante. Las personas, sucesos, objetos o acontecimientos, no son ya lo que representan, sino lo que simbolizan. Son componentes del propio soñante. Aspectos de la mente inconsciente se manifiestan como personas, objetos o circunstancias, para trasmitir de manera simbólica, los conflictos personales del inconsciente de la mente del soñador. Todos los actores del sueño, son el soñante mismo.

Una cuarta manifestación siempre presente en los sueños es 4) El estado del proceso de evolución trascendente del soñante, no solo en el momento actual, sino a lo largo de todas sus existencias. La razón última y real del porqué de la existencia y del proceso de evolución trascendente  de cada persona, se expresa por medio de los sueños, utilizando un lenguaje místico, metafísico, con expresión de símbolos tanto a nivel del inconsciente personal como del inconsciente colectivo.

Por último, un quinto elemento presente en nuestra opinión en todos los sueños, es 5) El componente premonitorio. Todo sueño, en sus diferentes ámbitos de manifestación, no solo refleja un suceso o retrata un acontecimiento, sino que también expresa un pronóstico, apunta hacia una vía o señala en una determinada dirección. Premonición que si es bien entendida puede, en muchos casos, ser abortada evitando realizar determinados actos a o por el contario realizando otros.

El sueño no es bien comprendido si se pretende observar en estratos o niveles. Es más bien como sumergirse en aguas con cierta turbidez, donde “flotan” con suaves movimientos, diferentes “cosas” que pueden ser personas, acontecimientos, objetos concretos o abstractos. Figuras humanas o emociones o sensaciones se juntan en un universo más allá del tiempo y de la lógica deductiva, mostrando un nivel de conciencia en el cual esos componentes “significan” diferentes cosas a la vez, de acuerdo a las ondulaciones y perspectivas que tengamos de ellos en su ondular en la  intangible forma de existir de la mente humana. 

El aspecto premonitorio atraviesa de manera diagonal todas y cada una de las áreas del sueño, pues siendo éste un estado de la conciencia fuera del espacio y del tiempo, se mueve dentro de estos dos vectores rompiendo los paradigmas de la lógica de la vigilia.

Acercarnos a los sueños con respeto y reverencia, permite entrar en un espacio sagrado donde la lógica convencional puede compartir el milagro de las diferentes formas de la existencia, y así, beneficiarnos de sus crípticos mensajes, entendiéndolos y usándolos para propiciar un mayor crecimiento y desarrollo en nuestro proceso de evolución cotidiano y trascendente.



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