Invertir en aquello sin lo cual no podemos vivir

“Una Persona saludable tiene miles de deseos, quien no posee salud solo tiene uno” (anónimo)

¿Desde cuándo no haces la lista de tus haberes? No me refiero a los activos físicos y monetarios, me refiero a ti como persona. Para “Inspirulinarte” te invito a hacer click en el video de la canción de La Novicia Rebelde,” Mis cosas Favoritas”, versión en español. Mi objetivo es hacerte sonreir.

Ahora dime: ¿Desde hace cuánto no tomas acción para disfrutar estas cosas que te hacen feliz y te brindan bienestar?

Vamos a definir primero qué es bienestar: es estar bien, simple y directo. Es un concepto integrativo, mucho más complejo. Es de hecho para los investigadores de la corriente de Psicología Positiva su objeto de estudio científico, en conjunto con el logro del funcionamiento psicológico óptimo del ser humano, las relaciones interpersonales y la sociedad, a través de una diversidad de temas como la felicidad, las fortalezas humanas, las emociones positivas, la fluidez, la resilencia, el optimismo, el humor, la gratitud, el perdón, la creatividad, la conciencia plena (mindfulness), la espiritualidad y la calidad de vida.

A nivel de individuo conseguimos que al hablar de inversiones para el bienestar  las personas se olvidan del activo sin el cual no se puede vivir, el más importante: la salud entendida como un concepto global de bienestar.  La economía y la salud están entrelazadas. El bienestar económico es el resultado de la relación ingresos menos egresos. Pero invertir sólo en dinero sin realizar las inversiones paralelas en la salud y el bienestar traerá como consecuencia una disminución de los haberes que con tanto cuidado y esfuerzo hemos realizado.

No es vivir más sino vivir mejor para trabajar y disfrutar la vida. Invertir en ser una persona mejor quiere decir tener una visión personal, plantearte metas y un plan para lograrlas. Es trabajar en mejorar tus habilidades, desarrollar confianza en ti mismo, ampliar o profundizar en áreas de conocimientos, desarrollar relaciones que brinden bienestar.

¿Por dónde comenzar?, Nic Marks del Centro de Bienestar de  la Fundación para la Nueva Economía, en el Reino Unido, menciona  5  acciones para el desarrollo de bienestar. Éstas son las siguientes:

  1. Conectarse: Con la gente que te rodea, con la familia, amigos, colegas y vecinos. En casa, el trabajo, la escuela o en tu comunidad local. Piensa en estas personas como las piedras angulares de su vida e invierte tiempo en el desarrollo de conexiones. Éstas serán tu apoyo y enriquecerán cada día.
  2. Ser una persona activa: Sal a caminar o correr al aire libre, monta bicicleta, juega, arregla tu jardín, practica danza. El ejercicio te hará sentir bien. Lo más importante es descubrir una actividad física que disfrutes y que se adapte a tu nivel de movilidad y de aptitud.
  3. Darse cuenta del mundo: Sé curioso. Ve las cosas hermosas, con especial atención en las cosas a las cuales no estás acostumbrado. Observa el cambio de las estaciones, saborea el momento. Si estás caminando al trabajo, almorzar o hablar con amigos, presta atención consciente del mundo que te rodea y lo que estás sintiendo. Reflexiona sobre sus experiencias, te ayudarán a apreciar lo que tiene importancia para ti.
  4. Seguir aprendiendo: Prueba algo nuevo, redescubre un viejo interés, regístrate para asistir a ese curso. Asume una responsabilidad en el trabajo, arregla una bicicleta, aprende a tocar un instrumento o la forma de cocinar tu comida favorita. Establece un reto que disfrutes lograr. Aprender cosas nuevas será divertido y te brindará confianza y seguridad.
  5. Dar: Ofrece y haz algo bueno para un amigo, o un extraño. Da gracias a alguien, sonríe, regala tu tiempo. Únete a un grupo de la comunidad. Mira como tú  y tu felicidad están vinculados a la comunidad,  esto puede ser increíblemente gratificante y crea conexiones con la gente que te rodea.

¿Quieres cantar la canción?, haz tu lista y ponle tu propia letra



Deja tus comentarios aquí: