Juguemos a ser padres

Desde el momento que nos enteramos de que vamos a ser padres, es increíble cómo se nos pasa un chip mental sobre la responsabilidad que ese hecho conlleva. De inmediato comenzamos a planificar, planificar y planificar… En ese camino nuestro único pensamiento es producir, producir y producir, para obviamente poder cumplir con nuestros deberes, pero resulta que en algún momento nos perdemos en el camino y hacemos que el proceso de crianza de nuestros hijos se convierta en una actividad monótona y constante donde los mimos y la manifestación de amor no están presentes.

¿Y por qué no hacer del suceso de ser padres un juego? Por supuesto, con todo el sentido de la responsabilidad que eso implica. Cuando nos referimos a la palabra juego, queremos decir que desde ese primer instante lo hagamos divertido, nunca olvides que si no aprovechas el momento que vives ahora, éste nunca regresará. Hoy tenemos a una personita de 52 cms. en nuestro regazo y mañana estaremos hechos unos abuelos.

Seguro muchos de los que leen este post han leído o escuchado cientos de veces, que los abuelos son los que mejor disfrutan a nuestros hijos y entre muchas de las razones está el hecho de que ellos no llevan consigo el peso de la productividad para sacar adelante a esa familia. Pero aún y cuando como padres tengamos que generar dinero para sustentar un hogar, no dejemos que eso empañe nuestras actividades diarias con nuestros hijos. 

Para los niños no hay nada tácito (y menos el amor), ellos deben ser el blanco de cualquier tipo de manifestación de cariño por parte de los padres. Acciones súper simples ayudan a fomentar lazos fuertes entre padres e hijos, que sin duda harán de ellos personas seguras y talentosas.

Mira lo sencillo que es decir te amo y lo mejor es que puedes hacerlo cuantas veces quieras, el único riesgo que corres es que tu hijo se acostumbre a ser querido en exceso.

  • Abrázalo muy fuerte.
  • Disfruta de sus caricias y se recíproco con ellas.
  • Escoge un momento y un lugar para estar solos y conversar con tu [email protected] cómo ha sido su día.
  • Debe haber una actividad simple que disfruten hacer antes de irse a dormir.
  • Por supuesto, dile a cada segundo que lo amas.
  • Si por algún motivo, no puedes estar cerca de él, hazle saber con mensajes en papel que lo llevas en el corazón y en tu mente.
  • Regálale los fines de semana.
  • Sorpréndelo de vez en cuando con un pequeño detalle cuando llegues a casa después de una larga jornada de trabajo (no tiene que ser algo costoso, en los detalles sencillos hay más placer).
  • Vibra con sus abrazos.
  • No está de más dedicar un día para que duerman juntos. Ese de seguro será el momento que más adore. Contará las horas y marcará la fecha en el calendario para estar acurrucado junto a ti.

Aprendan de ellos todo lo que puedan, esos pequeños son una increíble fuente de conocimiento y poder. Los hijos son los agentes de cambio más grandes del universo para muchos hombres y mujeres. Un hijo es motor de vida y una increíble fuerza de energía. No dejen pasar este momento y disfruten de cada etapa de crecimiento de sus pequeñ@s y nunca olviden hacerlo divertido.



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