La bici y el yoga, una combinación perfecta para una vida verdaderamente sana

Como ciclista urbano y practicante de yoga siempre he estado inspirado a escribir sobre las bondades de estas dos actividades en mi vida, a la que le puedo incluir la meditación; y la motivación para concretarlo no pudo ser la mejor: celebrar el Día Mundial de la Bicicleta con una clase de yoga y meditación.

Y debo confesarles que precisamente buscando una foto para montar el afiche para promocionar dicho evento, que se realizó este sábado 19 de abril en Guacuco Surf de Playa Guacuco, Isla Margarita, me topé con dos inspiraciones más: Diana C, maestra de Yoga de Maracaibo y ciclista urbana y Silvia Mordini, también una instructora de yoga, coach de ciclistas de alta competencia. ¡Ah y por supuesto! mi profesora de yoga: Patricia Chalbaud, a quien le agradezco mucho su enseñanza.

“Todo se vuelve una meditación cuando estamos presente y conscientes es por ello que les invito a explorar el mundo de las bicicletas”, es el inicio del artículo escrito por Diana en su blog: Its Yoga Maracaibo (http://dianacvc.wordpress.com).

Luego continúa diciendo: “Si buscas una alternativa tan zen como la bici, te recomiendo unirlo con el yoga puede convertirse en el entrenamiento perfecto, además en una meditación, combinarás ejercicio cardiovascular, tonificación, muscular, estiramientos, corrección postural y relajación. La opción completa para quienes tienen problemas de ansiedad, insomnio, estrés o, simplemente para tu bienestar y equilibrio”.

Silvia Mordini refuerza esto diciendo que muchos ciclistas se sorprenden de encontrar algo más allá de lo físico en el yoga. “Cualquiera que vaya en dos ruedas sabe que el ciclismo frecuentemente requiere una concentración y enfoques intensos para tener éxito (en especial cuando se practica ciclismo de montaña o en medio del tráfico). La labor que se hace en la estera para enfocarse en la respiración y cultivar la conciencia de la mente y el cuerpo puede transferirse a la bicicleta para mantener una mente calma y clara. Yoga y ciclismo pueden hacerte lograr el Zen”.

Patricia Chalbaud creó la página www.patyoga.com para recomendar la práctica de yoga. Allí dice que ésta permite encontrar armonía y centro ya que combina el trabajo corporal (asanas), la respiración (pranayamas) y la meditación (dhyana). “Esta combinación hace que cada sesión de yoga sea una “meditación activa” donde la mente permanece en silencio y somos capaces de conectarnos con nuestra fuente de paz y armonía”.

Las “asanas” o posturas

Todas estas instructoras recomiendan las siguientes posturas para ciclistas:

  • Tadasana (postura de la montaña) es una postura simple, de pie, con las piernas, pies, y abdomen activos. Párese con los pies a la distancia de las caderas. Permita que los arcos de los pies se eleven, al alzar los dedos de los pies. Note cómo las piernas se llenan de energía, mientras la coxis está ligeramente dirigida hacia abajo. Esta posición con la coxis hacia abajo ayuda a muchos a corregir la curvatura exagerada de la espina lumbar.
  • Para el ciclista: La acción del abdomen inferior activo y el coxis hacia abajo en la pose de montaña es similar a lo que debe haber en la montura.
  • Uttanasana (Flexión anterior de pie) es un doblamiento simple del tronco sobre las piernas hacia adelante. De la pose de montaña, con los pies a la distancia de las caderas, para estirar la columna vertebral, alzar y abrir los brazos como una T, y doblarse en la cadera hasta tocar el suelo. Mantenga los rodillas flexionadas mientras lo necesite, y asegúrese de no doblarse en la cintura.
  • Para el ciclista: Este ejercicio estira la parte posterior de las piernas, trabajando los músculos isquiotibiales que se han contraído y nunca extendido completamente al montar. También le relaja y permite que su cuello se alargue naturalmente.
  • IMG-20131010-WA0004Anjaneyasana (Postura de luna creciente) es un salto hacia adelante básico con la rodilla del frente doblada, y la pierna atrás recta. Este ejercicio estira el cuádriceps, psoas, pantorrilla, tobillo, pié y flexor de la cadera, una pierna a la vez. También desarrolla estabilidad del núcleo del cuerpo y finalmente es una postura para fomentar el equilibrio, Enfóquese en abrazar la línea central de su cuerpo, apretando los muslos uno contra otro y manteniendo el coxis hacia abajo (como en la pose de montaña).
  • Para el ciclista: doble la pierna de atrás, baje el coxis hasta sentir la acción en el frente de la pierna y los músculos psoas, luego, vuelva a estirar la pierna de atrás y observe el relajamiento profundo en su cuádriceps que han estado en estado de constante contracción en la montura. Esto ayudará a que los tendones de la corva (isquiotibiales) se abran al estirar el frente del cuerpo y se alivie el dolor de espalda.
  • Adho Mukha Svanasana (postura de perro con la cabeza hacia abajo, o tienda, o carpa) es una pose en forma de triángulo que pone peso en sus manos y piés sobre el piso, y en las caderas en el aire. Es una extensión completa de la espalda, incluyendo los músculos isquiotibiales (parte posterior de las piernas). También abre la parte superior frontal del torso y ayuda a que sus manos reciban una extensión luego de estar contraídas. Esta pose da a sus pies la atención necesaria al estirar los dedos, tobillo y arcos. Es la pose número uno para ciclistas.
  • Para ciclistas: Esta pose es especialmente buena porque fortalece los hombros y la espalda, deshaciendo la tensión creada por los hombros redondeados y en la mitad de la espina torácica. También ayuda a reconectar con su centro corporal al enfatizar la curva lumbar que puede ser forzada en la montura.

Consejo para mejor rendimiento: haga estas poses en este orden:

  • Montaña (vuelo de cisne hacia abajo)
  • Flexión anterior de pie
  • Postura de luna creciente (pierna izquierda atrás)
  • Perro con la cabeza hacia abajo (tienda o carpa)
  • Postura de luna creciente (pierna izquierda adelante)
  • Flexión anterior de pie
  • Pose de montaña (vuelo de cisne hacia arriba)

Desde mi experiencia personal debo decirles que aunque llevo poco tiempo practicando Yoga, definitivamente he sentido todos sus beneficios, no sólo desde el nivel físico, sino mental y espiritual. Desde que soy ciclista urbano y practico yoga, soy más feliz, más tolerante, más positivo y siento que cada día le estoy ganando años a la vida y mi único plan es disfrutarla al máximo. Namasté.



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