La ciencia de la paz

Hace unas semanas escuché una conferencia del Dr. John Hagelin, quien es físico cuántico de renombre mundial, experto en política pública y defensor de la paz. Es singular entre los científicos por ser el primero en aplicar el conocimiento científico más avanzado del campo unificado para el beneficio práctico de la humanidad.

Comienza su alocución diciendo que existen más o menos 300.000 manuscritos y libros sobre la paz, los cuales han sido leídos al menos por un promedio de tres personas, entre ellos, el autor y el editor. Luego pregunta: ¿Quién quiere leer más libros sobre la paz? y nos dice que…”Lo que tenemos que hacer es crear paz” …  Explica que el campo de la consciencia es el campo de la unidad, de la felicidad y la clave para conseguir la paz a un nivel tangible, físico, palpable y muy poderoso; incluso más poderoso que la fuerza nuclear… Si tan sólo decidimos accederlo a través de nuestra consciencia.

Afirma el Dr. Hagelin que lo que verdaderamente necesitamos son personas que quieran reconciliar y hacer paz, desarrollando su sistema nervioso de tal manera que se conviertan en faros de paz, linternas de paz, irradiando paz donde quiera que van. Cuando la mente de un individuo se conecta con su interior, cuando expande su consciencia, genera una pequeña onda en el campo universal que se propaga en todas las direcciones a la velocidad de la luz.

Para tener una idea más clara sobre el tema, considera el siguiente ejemplo: Si tenemos un radio (transistor) con su antena. El transistor se encarga de agitar los electrones de arriba abajo y la antena se encarga de decodificar esa información como música. La información (la música) es comunicada a través de ondas por medio del campo electromagnético.

De la misma manera ocurre cuando estimulamos el campo de la consciencia, el campo de la unidad, la onda que creamos se propaga electro-magnéticamente creando una señal que podemos sentir. Es por eso que tanto la positividad como la negatividad, individuales y colectivas, pueden ser sentidas.

Muchas veces estamos al lado de alguien, o en determinado lugar y podemos sentirnos o muy cómodos, o totalmente incómodos, sin saber porqué. Esto se explica de la misma manera que la idea anterior.

En ese momento estás percibiendo la onda (la vibración) que esa persona está emitiendo, o la onda colectiva del lugar. En este caso, quien actúa como decodificador de la onda es el corazón.

Los estudios científicos demuestran que para crear un efecto poderoso necesitamos que estos creadores de paz se encuentren próximos entre sí para que, en lugar de generar una pequeña onda, se pueda generar una marea, una ola gigantesca que transmita paz, unidad y coherencia (electro-magnéticamente trasmitidas a través de la consciencia).

Lo importante, de todo lo que acabo de explicar, es que comprendamos que la consciencia es un campo que nos impregna a todos y que todos compartimos; aun cuando nos resulte difícil de creer, porque es algo que no podemos ver, verdaderamente existe, de tal manera que los científicos intentan demostrarlo.



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