La comunicación efectiva

comunicacion eficaz

Este artículo lo hemos escrito tomando los conceptos y definiciones del libro La comunicación eficaz, del doctor Lair Ribeiro.

Según Lair Ribeiro, los tres componentes de nuestra capacidad para influir en las demás personas son: la palabra, el tono de voz y el lenguaje corporal.

Señala este autor que la comunicación no solo se establece con palabras. Estas, en su opinión, representan solo un 7 % de la capacidad de influencia, y según las investigaciones neurolingüísticas, el tono de voz y el lenguaje corporal representan un 38 % y un 55 % respectivamente de este poder. Es decir las palabras, tono de voz, gestos y hasta el contexto forman parte del mensaje transmitido, sintonizados en la misma vibración. Cuando el mensaje no se transmite de manera correcta, se desperdicia energía y no produce ningún resultado.

Es importante reconocer que el lenguaje crea la realidad. El lenguaje es lo que nos hace humanos y nos distingue de otros seres vivos. Este puede ser verbal y no verbal, y puede o no exteriorizarse. Es por ello que debemos prestar atención a la manera en la que nos estamos comunicando, ya que comunicarse es tener en común y compartir con los demás ideas, acciones y sentimientos.

Si estamos buscando mejorar nuestra comunicación no verbal, por ejemplo, y hacerla más efectiva, podemos poner en práctica algunas claves:

  1. Establecer contacto visual al hablar y escuchar.
  2. Realizar gestos naturales y suaves con las manos.
  3. Mantener una postura estable, abierta y que muestre acercamiento.
  4. Procurar un tono de voz sereno y firme.
  5. Evitar tanto gritar como susurrar.

Estas cinco claves te ayudarán a mostrarte seguro y relajado, y transmitirás confianza y respeto.

Siempre que queramos optimizar o perfeccionar nuestra manera de comunicarnos, debemos ser claros en el mensaje que queremos transmitir y hacerlo de manera sencilla y concreta, sin juzgar. Además, debemos mostrar coherencia y ser educados.

En el caso de que la comunicación sea con nosotros mismos o con el universo, debemos comunicarnos con afirmaciones positivas, que nos empoderen y nos hagan mantener nuestra propia motivación. Tomemos en cuenta que nuestros pensamientos generan sentimientos que a su vez influyen en nuestro comportamiento, según explica en su libro Ribeiro.



Deja tus comentarios aquí: