La conciencia y la inconsciencia de atrevernos a más

Constantemente nos preguntamos, ¿lo hago o no lo hago? ¿Podré con eso o no? ¿Y por qué? ¿Pocas veces nos cuestionamos que cosas necesitamos hacer, para atrevernos? ¿Para llevar a cabo, para realizar, para materializar, aquello que siempre hemos soñado?

¿Sabías que, con el simple hecho de movernos de lugar, ya nos estamos atreviendo? Podemos pasar todo el día realizándonos miles de preguntas sobre qué es lo que me paraliza y no me permite hacer algo distinto en mi vida. ¿Será que estoy constantemente dormido? ¿Viviendo de memoria? ¿De lo que siempre hago? ¿De creer que las cosas son así y punto?

Qué gran espacio aparece en nuestras vidas, cuando traemos al presente nuestra historia y es a través de esta historia que se nos descubre la manera en la cual hemos aprendido a hacer las cosas o cómo creemos que ellas se pueden hacer o cómo son.

Muchas veces hacemos lo mismo día a día, sin generar evolución alguna y es entonces cuando creemos que ser inconscientes, es viajar liviano, sin llevar nada en nuestras espaldas…

La conciencia es una forma de responsabilidad, es como unos binoculares que nos permiten enfocar la realidad. Esa realidad que es nuestra, que nos pertenece. Tú eres el único responsable de no caer una y otra vez en la misma trampa. Lo inconsciente, no es lo que no podemos ver. Es, a mi juicio, lo que no queremos ver.

Estar despiertos a la vida es una tarea compleja; estar despiertos a la vida es agotador; por eso, todo el tiempo nos refugiamos en la comodidad de la inconsciencia.

¿Qué pasaría si despertamos? Si despertamos, esa fuerza poderosa que nos lleva a repetir una y otra vez, aquello que nos lástima.

¿Qué nos quiere decir algo? Sí, pero ¿Qué quiere?

A veces, la vida nos encierra en un callejón sin salida y no nos deja otra opción, más que abrir los ojos y de repente; la vida nos despertó de un ¡cachetazo!

Sabemos cómo lidiar con la mentira, pero casi nadie quiere afrontar la crudeza de encarar la verdad. Y es por ello, que la primera reacción es correr, huir, alejarse, de la verdad. Sin darnos cuenta que no hay hacia donde correr.

La excelente noticia es que siempre tenemos la posibilidad para despertarnos a la vida, a la vida verdadera. Y la otra posibilidad es continuar viviendo en la inconsciencia, porque elegir, es tu responsabilidad.

Siendo conscientes y estando en consciencia de lo que nos sucede, nos es posible activar las acciones que permitan actuar en un mundo que nos ofrece miles de posibilidades y con ello, cambiar nuestro futuro.



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