La decisión de perdonar

El perdón NO es un acto de magia en donde sentimos resentimiento e ira por alguna ofensa y luego en un “abracadabra” ya todo eso desaparece. Perdonar es una decisión. Es un proceso mediante el cual estamos determinados a olvidar, a sacar de nuestra mente aquellos momentos llenos de amargura y martirio provocados la persona que nos hizo daño y no permitir que esos sentimientos negativos vuelvan con el tiempo y nos acongojen.

Yo sé que leerlo es una cosa y llevarlo a la práctica en la vida real es muy diferente. De todo lo malo que nos ocurre, nosotros somos los que decidimos como vamos a reaccionar y qué plan trazaremos de ahí en adelante.

Soy un vivo ejemplo. En mis veinte y pico de años no he conocido aún alguien más rencoroso que yo. Solía guardar y retener con recelo esos recuerdos de situaciones difíciles causadas por diversos ofensores. Entendía que eran puntos de partida para tratar a esas personas y devolverles con el mismo afán porque según yo, eso era lo que se merecían, además que sin saberlo me ataba a esos sentimientos negativos porque me alimentaban el ego. Era una guerra de nunca acabar. Estaba en un error y al mismo tiempo me envenenaba a mí misma por querer mantener en mis adentros “basura emocional”, sentimientos negativos y cosas feas que de nada me servían y solo hacían la carga más pesada y alejaban la poca felicidad que tenía en mi vida. Quería obligatoriamente conservar en mi memoria los errores cometidos para no volver a cometerlos. No conocía la filosofía de Aprender y Soltar.

Lo cierto es que cada quien da lo que tiene en su interior. Usted es alegre y expresa su alegría porque es lo que lleva dentro, así como la solidaridad, el amor. Los que viven desalentados, con enojo y discordia es porque eso es lo que conservan adentro y no han podido liberarse.

El perdón es la papeleta de mayor valor; demuestre su riqueza espiritual y pague perdonando. Tampoco es que sea masoquista. Si tiene alguien en su vida que vive ofendiendo y haciéndole bellaquerías, perdónele y aléjese porque esas son relaciones tóxicas. Retirar de tu vida todo aquello que te hace daño es una forma de manifestar tu amor por ti mismo. Véase a usted mismo como un envase y llénese de las cosas hermosas de la vida. No hay nada más saludable que aceptar la realidad tal y como es, aprender, depurar y seguir adelante. Al final el pasado no existe, el presente es lo que cuenta y el futuro se construye en base a lo que hagamos HOY.

“Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo”. Facundo Cabral



Deja tus comentarios aquí: