La depresión es algo serio

La depresión es algo serio

La cajera del supermercado donde suelo ir me cuenta que su hermana está muy asustada por una intervención quirúrgica a la cual debe someterse lo que le ha producido episodios de llanto constante y conductas de evitación ante el procedimiento. En paralelo no se mueve de su casa, no quiere bañarse ni arreglarse y tampoco desea comer. Recientemente comenta que perdió el interés por vivir. Ciertamente estamos ante señales claras de una depresión aunque no todas las personas deprimidas exteriorizan de la misma manera, algunas incluso pueden sonreír y no parecer abiertamente el estar deprimidas.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad pero que según su intensidad puede considerarse como muy grave. Va acompañada de sentimientos de tristeza, desesperación, desesperanza etc., sentimientos que cualquier persona puede tener en un momento dado pero la diferencia radica en la duración de los mismos y la forma en que afectan o no nuestra funcionalidad. No es lo mismo sentirse triste un día o dos a que el sentimiento sea constante, no es lo mismo sentirse triste y a pesar eso seguir adelante que no poder continuar con las actividades de la vida.

La depresión entonces va más allá  de la condición de emoción de la tristeza para referirse a un trastorno del estado de ánimo y por ende debe considerarse una enfermedad que hay que atender. En ella la tristeza se hace persistente y se pierde la capacidad para disfrutar de lo que normalmente se disfrutaba, se disminuye la motricidad y la actividad mental además de otros síntomas que pueden llegar incluso a pensamientos suicidas…por lo tanto, la depresión es algo serio que no se debe dejar de lado.

¿La depresión es igual en todos?

No, los síntomas y la intensidad varían de acuerdo a cada persona y sus circunstancias, y dentro de ellos podemos mencionar la falta de energía, el no ver opciones de salida para la situación que le afecta (ver el panorama negro), tristeza, baja valoración personal, perdida de interés, dificultad para mantener atención y concentrarse, pérdida del apetito e ideas suicidas.

¿Qué puede llevar a una persona a caer en depresión?

No hay una certeza absoluta de las causas que llevan a una persona a hundirse en la depresión, todos pasamos en la vida por momentos que pueden ser muy duros y complejos de manejar pero ¿Por qué algunos pueden aprender a manejarlos y otros no?

Entre los factores que  pueden predisponer tenemos la baja autoestima donde se puede perder el asidero personal para salir adelante, factores genéticos ya que existen estudios que han determinado una mayor probabilidad de padecer depresión en hijos de padres depresivos; factores bioquímicos vinculados a baja producción de sustancias producidas por los neurotransmisores como la serotonina y por supuesto el impacto o gravedad de la forma en cómo la persona evalúe y considere la aparición de un evento en su vida.

Tipos de depresión

Trastorno depresivo grave o trastorno depresivo mayor: en este caso los síntomas incapacitan a quien lo padece a realizar las actividades cotidianas como comer, asearse, dormir. En estos casos se hace necesario el tratamiento farmacológico para poder sacar a la persona químicamente de ese estado aunado a terapia psicológica para trabajar en la corrección de los detonadores y su procesamiento.

Distimia: en este trastorno la depresión se caracteriza por su larga duración pero de menor gravedad que el trastorno depresivo mayor ya que no suele incapacitar a la persona para llevar una vida normal aunque si lo incapacita a sentirse bien.

Depresión postparto, como su nombre lo indica es un estado depresivo que puede ocurrir después del parto afectando a un 10 o 15% de mujeres.

Trastorno afectivo estacional, que suele ocurrir en la temporada de invierno y se relaciona con la reducción de horas de sol.

Depresión psicótica, en este caso el trastorno depresivo se acompaña con una ruptura de la realidad, por ejemplo alucinaciones.

Enfermedad maniaco depresiva o trastorno bipolar, presenta cambios cíclicos en el estado de ánimo que va desde lo más alto o estado maniaco a profundos sentimientos de tristeza o depresión.

¿Hay cura para la depresión?

Esta enfermedad se puede tratar, el tratamiento habitual puede incluir fármacos antidepresivos por un espacio de tiempo de por lo menos un mes, que actúan sobre los neurotransmisores como la serotonina y dopamina de acuerdo a su severidad, y por supuesto requiere terapia psicológica, procedimientos que suelen aplicarse combinados.

Es absolutamente peligroso auto medicarse, los fármacos solo deben corresponder a una prescripción médica tanto para su aplicación como para su eliminación que debe ser progresiva para evitar consecuencias que pudieran ser graves.

¿Cómo poder apoyar a una persona depresiva?

  • Muéstrele su apoyo incondicional.
  • No minimice sus sentimientos, son reales para quien los padece.
  • Invítele a considerar otras alternativas que por su estado de ánimo negativo no ve.
  • Comparta tiempo con la persona e intente que realice con usted actividades placenteras, de ocio.
  • No desatienda comentarios suicidas, al contrario, en caso de presentarse se requiere de comportamientos amorosos vigilantes hasta sacar a la persona de ese estado.
  • Convénzale de buscar ayuda y que entienda que es posible salir de ese malestar tan profundo con asistencia profesional.

La depresión es entonces algo serio que transforma a quien lo padece, que genera malestar, desinterés, afecta la capacidad de resiliencia y el ver las cosas de manera realista.

Para culminar le invito a considerar que la depresión es una enfermedad y como en toda enfermedad la prevención es fundamental.

¿Cómo prevenir?

  • Tenga una vida con propósito.
  • Desarrolle relaciones de calidad: rodearse con personas que sumen, que alienten, que motiven es maravilloso, por lo que aquellas que producen el efecto contrario llamadas tóxicas deberían ser eliminadas o reducidas en nuestra vida. Entienda también que no seremos aceptados por todos al igual que a nosotros no nos agradan todos y eso está bien.
  • Realice actividades que aumenten los niveles de serotonina como el deporte, amar, disfrutar, reír.
  • Trabaje en el fortalecimiento de su autoestima y por tanto en aprender a enamorarse de usted mismo cada día.
  • Establezca metas realistas y abandone la absurda idea de ser perfecto.
  • No dude en pedir ayuda de ser necesario.

“Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”. Khalil Gibran

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