La economía en la familia. ¿Cómo involucrar a todos?

El presupuesto familiar sin duda afecta positiva o negativamente los vínculos. Es aconsejable que los padres les impartan principios a los hijos sobre la importancia de ganarse el dinero honestamente, del ahorro, los beneficios de la bonanza, entre otros.

Las actividades relacionadas con la economía pueden significar una buena vía vinculante, por ejemplo, muchas familias consolidan sus relaciones al organizar tiendas de garaje, crear un negocio familiar, como bien puede ser prestarle algún servicio a sus vecinos: cuidado de niños o mascotas, comidas por encargo, entre otros.

En esta sociedad consumista, se les debe enseñar a los hijos que no necesitan todo lo que ven en la televisión ni lo que tienen sus amigos del colegio. Los padres han de ejercer un rol activo en relación a la omnipresencia de los mensajes publicitarios y no desmerecer ningún momento para orientar.

Para hacerme más explícito, daré un ejemplo que me planteó una consultante en sesión de coaching la semana pasada:

ahorroLa niña de cinco años, hija de mi consultante, le pidió un juguete muy costoso que vio en la televisión. La mamá le contestó que no tenía dinero. La niña le respondió: “Pero mamá, haz como el otro día, sácalo de la pared” (una semana atrás habían ido juntas a un cajero automático).

Cuando me planteó esta situación, obviamente noté que esto era un asunto que le preocupaba a la madre, y en coaching buscamos ocuparnos de lo que nos preocupa. Le pregunté: ¿cómo puedes hacerle entender a tu hija que el dinero no brota de las paredes?

Ella misma tenía la respuesta perfecta: esta madre tomó la opción de llevar a su hija al banco para explicarle por qué allí se guarda el dinero, y cómo funcionan las máquinas dispensadoras, haciendo énfasis en que para tener dinero hay que ganarlo antes. Al volver a su casa, la mamá buscó un frasco, lo limpió e introdujo un billete de baja denominación y unas monedas, para iniciar a partir de ese día un banco familiar, y convidó a su hija a ahorrar, diciéndole que cuando esa alcancía se llenara verían si era suficiente para el juguete que ella quería.

Con la economía y con todo, preguntémonos qué podemos hacer, muy posiblemente tenemos buenas respuestas, sólo esperando por sus respectivas preguntas.



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