La esperanza en tiempos de crisis

¿Estás enfrentando una crisis personal? ¿Ves las noticias de tu país y te parece que todo luce muy complicado? ¿Hay cambios en tu vida que no sabes cómo manejar o decisiones por tomar que te asustan?

Pareciera que vivimos en un mundo convulsionado, tanto en el afuera como en nuestro interior. Los cambios, la incertidumbre, se acercan cada vez más a nuestras vidas sin importar cuánto esfuerzo hayamos hecho por garantizarnos una vida tranquila.

Olvidamos que la vida es movimiento y la zona de confort realmente es tan cómoda y sabrosa que queremos permanecer allí por siempre, incluso cuando por lo general ese lugar donde nos encontramos no es tan bueno. Seguro que has oído antes que la única línea que permanece estática es la del monitor cardíaco cuando estamos muertos. Aun sabiendo esto (a nivel mental) nos es difícil lidiar con los nervios y el futuro incierto, porque ese es el territorio de las emociones y allí a veces no tenemos tanta inteligencia.

Desde mi experiencia, tanto en consulta privada, como en los talleres que facilito, puedo ver lo difícil que es manejarnos en escenarios con obstáculos. Entonces, lo que trato de sugerirles a mis clientes, y ahora con todo respeto a ti querido lector, es que refuercen la esperanza. Esta palabra, para mí cada vez tiene un mayor significado. Y no solo como concepto, más bien la práctica de la esperanza es la que me ayuda a sortear todos los complejos eventos a los que ahora todos los seres humanos parecemos estar expuestos.

Entonces, la esperanza y la fe son mis grandes aliadas, para que, incluso, en la noche más oscura de mi vida pueda tener una actitud positiva y un accionar basado en lo bueno que quiero construir y no en el miedo que creo quiere apoderarse de mí.

Esta palabra esperanza ha sido cada vez más importante en mi vida, por lo que busqué en el diccionario su significado. Me encantó lo que encontré, porque intuitivamente así la vivo y entonces puedo explicarte mejor con el deseo de que llegue a despertar alguna inquietud en ti. No te doy el significado textual, pero sí recuerdo que es esperar un futuro mejor mientras se actúa para crear ese porvenir que se desea. Es decir, la esperanza no es pasiva, sino más bien te invita a actuar. Creo que esto último es muy importante, porque a veces preferimos mirar a otro lado, evadiendo aquello que llega a nuestra vida y que debemos encarar.

Mira tu pasado, revisa la historia de otras personas o incluso países y date cuenta cuánto se crece si se aprovecha una crisis, cualquiera que sea. Si le preguntaras a alguien que la ha superado si la ha vivido adecuadamente, seguro te dirá que agradece ese momento por todas las ganancias que le dejó. Incluso, si revisas con más profundidad tu vida, seguro podrás ver momento similares. Miras atrás y dices: gracias a Dios que esto pasó de esta manera o ¿cómo pude sufrir tanto por esto cuando todo ocurrió para mejor?

Entonces, la esperanza te hace creer y ojalá sentir que lo que viene es mejor. La parte de la acción está asociada a ver tu responsabilidad sobre eso que vives y no te gusta y también a crear aquello que deseas. ¿Qué pudieras hacer distinto? ¿Cómo no cometer el mismo error?

¿Qué puedes hacer para lograr aquello mejor que deseas?

La otra gran base que puede sostenerte es la fe, saber que algo más grande y con más sabiduría que tú, (llámalo Dios, inteligencia infinita o como quieras) está detrás de todo, moviendo los hilos y como un padre o madre amoroso te sostiene y guía, incluso, en los momentos más difíciles. Hay una frase que siempre recuerdo, pues creo en ella profundamente: Dios no te enviará mayor peso del que puedes cargar. Mi propuesta puede lucir muy vaga y si no has encontrado tu conexión con Dios podrías verla incluso vacía, sin embargo realmente hace una importante diferencia vivir tu vida sabiéndote acompañado y protegido por un ser superior. Por esto, te sugiero que hagas prácticas como la oración, meditación o contemplación para encontrar tu fe y sentir la presencia de Dios en tu vida.

En definitiva, me encantaría infundirte mi fe y esperanza, pero eso no es posible. En realidad, todo lo que puedo transmitirte en este artículo son mis experiencias e ideas y eso puede llegar a generarte interrogantes, curiosidad, motivación y pensamientos. Sin embargo, lo que realmente hará la diferencia es que tú lo vivas, así que ojalá te animes a promover o fortalecer tu fe y esperanza y así transformar tu cotidianidad.

¡Bendiciones para ti!



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