La eutanasia: ¿estás de acuerdo o en desacuerdo?

Desde mi permanente investigación del comportamiento humano, este es un tema que me genera mucho interés. Hace unos días te prometí escribir sobre la Eutanasia y aquí cumplo. El término proviene del griego, que significa “buena muerte”. La eutanasia está asociada al acto deliberado de poner fin a la vida de una persona sin sufrimiento, con el consentimiento propio o de familiares responsables.

En la antigua Grecia la eutanasia estaba muy bien vista. Para los griegos, una mala vida no era digna de ser vivida. Posteriormente, ya en la Edad Media, la eutanasia se juzgaba bajo las creencias religiosas cristianas, que consideraban un pecado, el poder quitarse o pedir a alguien que quitase la vida. Para su fe, la vida era dada por Dios y no se tenía poder sobre ella. La llegada de la modernidad rompió con ese pensamiento medieval, porque la salud ahora estaba en manos de las ciencias y la medicina, por tanto se retomó el libre albedrío de la propia vida. Es así como en varias naciones se fundaron, a comienzos del siglo XX, sociedades para la eutanasia.

En el presente, vuelven a existir visiones encontradas. Para los defensores de la eutanasia, elegir deliberadamente sobre su propia vida o la de un ser querido, evita el inexorable sufrimiento y es un derecho adquirido de cada uno. No se puede elegir nacer, pero se puede elegir morir, comulgan. En cambio, para los detractores, el ser humano no posee dignidad, sino que es, en sí mismo un ser digno. Morir con dignidad no significa elegir la muerte, sino que aceptarla cuando y como llega, sostienen convencidos.

Bélgica, Holanda y Luxemburgo ya despenalizaron la eutanasia hace años. En Suiza, se permite el suicidio asistido; en Noruega, Dinamarca, Alemania, Austria, España e Italia, el paciente goza de autonomía para rechazar (propiamente o a través de sus familiares), tratamientos, aunque esa decisión lo conduzca a la muerte. Francia mantiene abierto un debate recurrente sobre la muerte digna. En Washington, Oregon y Montana (EEUU), se permite el suicidio asistido. En Argentina se aprobó la ley de «muerte digna» hace tres años. En México existe la normativa para «bien morir». En Colombia, se despenalizó el homicidio «por piedad». Y hace muy poco Bélgica dio un pasó más y aprobó la eutanasia para niños. La normativa, prevé que niños y adolescentes pueden optar a la eutanasia cuando padezcan un “sufrimiento físico insoportable y su muerte a corto plazo sea inevitable”.

¿Y vos qué decís? ¿Cuánto vale tu vida? ¿Quién tiene más derecho sobre ella que vos mismo? ¿Hasta dónde llega tu dignidad?



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