La experiencia de viajar

En muchas ocasiones no nos damos cuenta de lo que significa viajar. Hay personas a quienes no les gusta hacerlo; a otras les parece algo rutinario; a cierto número de personas es algo que les aterra y queda un último grupo, esos que ven el viajar como una aventura, una experiencia.

Viajar es algo que desde su inicio genera nuevas ideas, nos hace más creativos, nos hace pensar diferente y nos permite transportarnos, inclusive sin haber iniciado el viaje. Es por ello que viajar es algo que nos saca de nuestra zona de confort y de ese lugar rutinario en el que nos encontramos todos los días.

He tenido la oportunidad de viajar desde que era muy pequeño; primero por casi toda Venezuela y luego por el exterior. Mi mamá es de Cumaná (en el este), mi papá era de Maracaibo (en el oeste), mis abuelos de otras ciudades (Ciudad Bolivar, Caripe, Cabimas) y eso nos hizo viajar a mis hermanos y a mí, en carro o avión, desde una temprana edad. Luego tuvimos la oportunidad de viajar por El Caribe, Estados Unidos y otros países. Y qué gran influencia ha tenido viajar en mi vida, lo cual me ha dado grandes experiencias.

Hoy quiero compartir con ustedes lo que para mí son las siete lecciones más importantes que he aprendido de la oportunidad de viajar:

  1. Viajar nos abre el horizonte. Para algunos esto significa la posibilidad de conocer un mundo diferente, culturas distintas, historias y leyendas, a la vez que aprender de nuevos gustos y sabores;
  2. Viajar es acerca de conocer gente. Nuestro mundo tiene tanta gente maravillosa que al viajar podemos conocer personas que – inclusive – pueden ser nuestras amigas por el resto de nuestras vidas. La vida está llena de gente que tenemos a nuestro alrededor y de quienes podemos aprender;
  3. Conocemos nuevas cosas. Desde una nueva comida en un menú diferente, hasta ver las nuevas tendencias y tecnologías. Esto nos permite ver cosas nuevas e innovadoras, conocer usos diferentes para productos ya existentes y ver los nuevos desarrollos en áreas como las artes y la ciencia;
  4. Aprendemos a adaptarnos y a ser flexibles.En los viajes debemos explorar nuevas cosas y, si bien necesitamos haberlo planificado con antelación, no sabemos lo que pueda pasar: un día lluvioso cuando habíamos pensado ir a un parque, una conexión de vuelo que no pudimos hacer, un concierto que no sabíamos que darían y que ahora queremos ver, o que llegamos tarde a un museo y debemos regresar al día siguiente. Ser flexible nos permite ver y disfrutar mucho más;
  5. Aprendemos de Historia. Nada más espectacular que visitar catedrales que fueron construidas hace 500 años o estar en monumentos de la época de los romanos o los griegos. Y ni hablar de la posibilidad de visitar lugares con culturas milenarias como la India, China o Egipto. Muchos no lo hemos hecho todavía y para eso tenemos toda la vida por delante. Al hacerlo aprendemos de historia, de cultura y civilizaciones, de héroes reales o mitológicos y de la maravilla que es la historia mundial.
  6. Conocemos nuevas costumbres. Y en el camino vemos cómo se comporta la gente al aprender de sus costumbres y tradiciones. A la vez, entendemos la maravilla de los idiomas mientras aprendemos nuevas palabras. Y nos damos cuenta que a veces no necesitamos del lenguaje para comunicarnos.
  7. Y aprendemos sobre la vida. Aunque parezca algo sencillo, el viajar nos enseña mucho acerca de cada uno de nosotros, de lo que pensamos y sentimos. Conocemos más a quienes nos acompañan en esas travesías y aprendemos algo diferente en cada situación. Viajando creamos consciencia, mejoramos la confianza en nosotros mismos y nos atrevemos a hacer cosas diferentes.

En otras palabras: viajando vemos nuevas perspectivas que nos sacan de nuestro día a día y que nos permiten viajar inclusive luego de haber regresado del viaje. Planifiquen sus viajes, piensen en los lugares que quieren conocer, decidan cuándo van a ir y comiencen a disfrutar de los placeres y las experiencias que nos da el viajar por el mundo.



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